Lirio Martínez Miranda
Lucy Torrech San Inocencio
Iris García Ortiz
Marta M. Costas Toro
Amarilis Serrano de Gilley
Al comenzar el módulo, es importante que cada educador conteste las siguientes preguntas acerca del proceso educativo y constructivo sobre el assessment de la niñez temprana:
Este módulo sobre assessment proveerá, a los educadores, medios para observar y documentar, de forma auténtica, las acciones y expresiones de la niñez en un ambiente basado en las prácticas apropiadas.
La avaluación comprensiva, o avalúo, del desarrollo individual y del aprendizaje de cada niño es esencial para la planificación de un currículo apropiado. Ambos aspectos se integran en los programas apropiados al desarrollo, considerando las observaciones y evaluaciones continuas que hace el maestro con el propósito de fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje (NAEYC, 1997).
Todo programa en servicio a la niñez temprana tiene que efectuar procesos de assessment como parte integral de los componentes programáticos. Esto responde a que el assessment apoya el desarrollo y aprendizaje al utilizar una variedad de estrategias para recopilar información, tales como: observaciones, listas de cotejo, escalas, rúbricas, pruebas de cernimiento individual y otras formales, según sea necesario con cada niño o niña (NAEYC, 2005; Copple & Bredekamp, 2006). Esto implica que debe contar con un plan o sistema que incluya los propósitos, procesos y medidas de intervención a tenor con la información que se recopila y se analiza para diseñar un plan de intervención apropiado (Copple & Bredekamp, 2006; NAEYC, 2005; Wortham, 2005).
Mediante la lectura y realización de este módulo, se espera que cada educador tenga la oportunidad de:
Se le llama assessment al proceso complejo y multifacético de observar, recopilar, registrar, documentar, interpretar y valorar, de forma sistemática, las expresiones, manifestaciones y trabajos de la niñez como base para la toma de decisiones educativas que influye en los propios educandos. La evaluación auténtica provee información cualitativa y cuantitativa continua que se puede utilizar como una guía individual que facilita las determinaciones de los procesos educativos según las particularidades de cada niño (Wortham, 2005; Koralek, 2004; Mindes, 2003).
Morrison (2001) define la avaluación auténtica como evaluación, basada en la acción, que se lleva a cabo a través de muchas actividades que requieren que el niño demuestre lo que sabe y es capaz de hacer. Destaca que el assessment auténtico tiene los siguientes rasgos: evalúa a la niñez a base de su trabajo; es un proceso continuo y de colaboración, que implica a los niños, educadores y padres; está integrado al programa, y es integral e individual, ya que forma parte del proceso de aprendizaje. Algunas características del assessment auténtico son:
A tenor con las definiciones descritas previamente: ¿cómo defines assessment en tus propias palabras y en términos de tus prácticas educativas como educador de la niñez temprana?
Wortham (2005) define el sistema de assessment como un plan de naturaleza comprensiva que provee información sobre todas las áreas del desarrollo integral de la niñez: motriz (físico), socioemocional, lingüístico y cognoscitivo. Un plan de assessment para la niñez en un programa apropiado al desarrollo describe los propósitos, procesos y el uso de los resultados del assessment según lo recomienda la National Association for the Education of Young Children (NAEYC) en su marco de Acreditación (NAEYC, 2005).
La NAEYC (2005) establece, en los Estándares y Criterios de Acreditación, que un plan de assessment debe incluir, en términos generales, lo siguiente:
El marco de Acreditación de la NAEYC (2005) recomienda que el plan sistemático del assessment incluya términos específicos:
Wortham (2005) presenta los componentes de un sistema de assessment. Estos son: pruebas estandarizadas, estrategias de assessment informal -que incluye técnicas de observación e instrumentos diseñados por el educador, tales como: hojas de cotejo, registro anecdótico, escalas (gráficas y numéricas), rúbricas-, portafolios y medios efectivos para comunicarse constantemente con las familias, entre otras estrategias.
El sistema comprensivo de assessment requiere que se establezcan y mantengan con firmeza los procesos que faciliten determinar: qué, cómo y cuándo enseñar, y a quién se debe estimular. Mindes (2003) presenta varios factores a considerar al planificar un sistema de assessment comprensivo.
Teniendo en cuenta los factores, principios, propósitos y componentes de un sistema de assessment, diseña la estructura general de un posible sistema de assessment para la niñez temprana del programa educativo en que laboras al presente.
La observación es parte de la vida diaria. Observar con propósitos definidos conlleva mirar con atención y escuchar con una mente preparada y conocedora de lo que percibes. Los educadores piensan que conocen acerca del desarrollo, pero esa percepción cambia cuando observan con detenimiento a la niñez durante los periodos de la rutina diaria en el programa educativo.
Los procesos de observación son parte esencial de las funciones que lleva a cabo el educador. Interactuar con la niñez no es lo mismo que observarla con algún objetivo en mente. Observar es mirar con atención y profundidad, es algo más que una mirada común. Por lo tanto, para convertirse en un observador diestro, se requiere concentración y tiempo. Cada educador se entrena a sí mismo, refina y adquiriere la experiencia de un observador competente, al poner continuamente en práctica el proceso de observación.
Una observación precisa requiere presentar una secuencia correcta de sucesos. Esta debe ser objetiva; por lo tanto, no incluye opinión o juicio valorativo (dicha acción puede realizarse posteriormente). La interpretación se realiza al final del proceso para así asegurar la validez de la observación.
La cantidad de observaciones a realizar antes de llegar a una conclusión varía según el propósito de la misma. Las observaciones repetidas permiten reconocer los cambios y el progreso de los niños. Estas deben efectuarse durante diversos periodos de la rutina diaria. Determinar de antemano el propósito y el tiempo disponible para la observación facilita al educador definir el proceso y los instrumentos a diseñar y utilizar.
La información recopilada y analizada se comparte, de manera individual, con los padres o custodios de los niños, y se utiliza para apoyar a estos últimos en su desarrollo integral. Así, las observaciones y los procesos de evaluación auténtica tienen que ser totalmente confidenciales (Hendrick, 2003).
Luego de descubrir el valor de las anécdotas, se debe establecer un sistema para recopilar información en el ambiente educativo. Escribir libera al educador de tener que confiar en la memoria para redactar en detalle las situaciones que desea compartir y discutir. Aún así, es importante recordar que es imposible redactar una observación con todos los detalles cuando se interactúa con la niñez.
Al finalizar la rutina diaria, después de despedir a los niños, el educador toma unos minutos para revisar los hechos más relevantes del día, recopilados en tarjetas de anotaciones cortas, videograbadoras, grabadoras de audio y fotografías. Luego, escribe las observaciones detalladas en los instrumentos seleccionados.
En términos generales, la mayoría de las observaciones comienza con la fecha, el periodo de la rutina y el nombre del niño o la niña observado. En la parte central, se incluye información breve y específica sobre las manifestaciones del niño. Finalmente, para completar la observación, se describe el resultado del suceso.
En el proceso de análisis, dos o más adultos dialogan entre sí y comparten la situación observada, con el propósito de descubrir qué oportunidades para el desarrollo de la niñez están presentes y también encontrar las maneras para apoyarlas y ampliarlas. Cuando el educador observa sin llegar a un proceso de análisis, la observación se convierte en un documento más para archivar. Los educadores, al analizar las observaciones de los niños con regularidad, pueden contestar preguntas tales como:
Luego de esta reflexión, los educadores determinan las acciones que se van a llevar a cabo, entre las que se encuentran: el diseño de estrategias de apoyo para la creación de planes o hacer cambios en la rutina y el ambiente educativo.
Las observaciones permiten que los educadores den continuidad al currículo a través de la planificación de actividades centradas en la niñez. Así, pueden descubrir qué es significativo e importante para ellos: ¿con qué tipo de objetos y materiales les gusta jugar?, ¿qué tipo de roles desempeñan?, ¿de qué tipo de ideas, experiencias o eventos hablan con mayor frecuencia? Para que la planificación tenga sentido, debe ser relevante a los intereses y experiencias previas de los niños.
A continuación, presentamos una viñeta que ilustra cómo una observación propicia la elaboración de una planificación que responde a los intereses de la niñez:
Un día, llegó un equipo de seis técnicos para reparar algunos de los cables del servicio telefónico conectados al edificio. Los niños estaban fascinados observándolos mientras subían a los postes con las escaleras del camión. También estaban interesados en el equipo y la ropa especial de los técnicos: sus botas con picos, cascos y bolsas con herramienta. Durante el resto del día, los niños representaron la experiencia de los técnicos en una variedad de formas: jugaron a ser técnicos, usaron sombreros, hicieron cinturones para las herramientas y se treparon en las sillas para reparar los cables, imitando a los técnicos.
Los maestros notaron el interés de los niños en esta experiencia y elaboraron planes para utilizar, durante el resto de la semana, el tema de los técnicos que reparan los teléfonos. Es decir, los adultos utilizaron las ideas y los intereses de los pequeños como fuente de inspiración, tanto para interactuar con ellos individualmente, como para la creación de planes diarios para actividades de grupo pequeño o de todo el grupo en general.
A. Observa y recopila -por escrito- información sobre la dinámica de juego abierto y espontáneo de un grupo de niños y niñas en el ambiente del exterior o patio del programa educativo. Luego, analiza la información recopilada y brinda recomendaciones específicas para promover las interacciones pro-sociales entre los niños.
B. Observa y recopila -por escrito- información sobre un grupo de niños y niñas durante el desarrollo de los procesos educativos de una actividad planificada por el educador. Luego, analiza la información recopilada y brinda recomendaciones específicas para planificar otras actividades educativas para la niñez en desarrollo.
Los procesos y estrategias de assessment auténtico requieren diferenciar las particularidades de los infantes y maternales, de los preescolares y de los niños y niñas de kindergarten. A continuación, exponemos los aspectos que debemos considerar cuando se lleva a cabo un assessment auténtico en cada una de estas poblaciones.
Al desarrollar las estrategias de assessment, el educador de infantes y maternales debe focalizar el proceso y evolución de su desarrollo. Observar y escuchar atentamente al niño facilita el descubrimiento de cómo éste interactúa con el ambiente, cómo inicia relaciones con los adultos y con otros niños, y cómo construye su conocimiento. Registrar lo que ve y escucha facilita establecer el proceso y evolución de su desarrollo y también determinar sus intereses (Gandini & Goldhaber, 2001). La recopilación de información debe provenir de diversas fuentes, así como debe llevarse a cabo en diversos momentos y contextos de la rutina diaria (Copple & Bredekamp, 2006). También debe incluir la participación de los padres, ya que éstos aportan información valiosa en torno al desarrollo de sus hijos (Wortham, 2005).
Las estrategias de assessment de la niñez preescolar deben evidenciar su desarrollo y aprendizaje, al igual que reflejar lo que realiza a través de la rutina diaria y revelar lo que es capaz de hacer y comprender (Copple & Bredekamp, 2006). La información recopilada a través de múltiples fuentes debe utilizarse para el beneficio de los niños y para propiciar su aprendizaje. Aquella que es provista por los padres sigue siendo importante, aunque, a diferencia de los infantes y maternales, la niñez preescolar es capaz de comprender la evolución de su desarrollo y aprendizaje (Wortham, 2005).
Las estrategias de assessment de la niñez de kindergarten deben reflejar con precisión el aprendizaje construido. El educador debe utilizar múltiples fuentes de recopilación de información porque tiene que evidenciar el aprendizaje de diversas formas y en diferentes ocasiones. La información provista por los padres sigue siendo pertinente durante esta etapa (Wortham, 2005).
Hay una serie de estrategias y técnicas que pueden ayudar al maestro a recopilar, de forma objetiva, sistemática, planificada y estructurada, la información sobre las observaciones que hace de la niñez en su ambiente educativo. Dicha información puede registrarse mediante instrumentos que el educador construye y completa a mano o mediante el uso de la computadora. También puede utilizar libretas para registrar las narrativas y luego reflexionar sobre las mismas a tenor con las observaciones realizadas en el ambiente educativo.
Este tipo de observación ayuda a confirmar las hipótesis y preguntas acerca de elementos o aspectos significativos del desarrollo de la niñez notados previamente. Para seleccionar una técnica de observación en particular, es importante tener claro el propósito y la información que se necesita. Las observaciones diarias brindan conocimiento sobre el crecimiento y desarrollo de los niños. Estas pueden ser combinadas con otros procedimientos estructurados que provean datos sustanciales para conocer y corresponder al máximo a cada niño según sus necesidades y particularidades.
Descripción escrita sobre las acciones, manifestaciones, expresiones y comportamiento del niño. Se anotan los sucesos e incidentes más significativos que demuestren qué, cuándo y dónde han ocurrido los mismos. Se incluyen comentarios adicionales sobre el contexto del evento, que faciliten entender lo ocurrido detalladamente. Las interpretaciones o comentarios se presentan separadas del incidente. Los comentarios contienen inferencias y conclusiones basadas en el suceso.
Sirven para registrar todo lo que sucede: lo que el niño hace y dice, sus gestos, los sentimientos que exterioriza y lo que parece pensar según sus acciones. Son muy valiosas, pero difíciles de recopilar. El observador escucha, observa y anota acerca del evento o el niño. El resultado de las observaciones narrativas es un informe completo y dinámico.
Técnica para observar en un área del ambiente educativo (interior/exterior) y recopilar información específica de quién está y cómo se desenvuelve. Es un proceso más detallado, ya que incluye secuencia de eventos de todo lo que el niño hace y dice en un periodo de tiempo determinado, en vez de incidentes particulares, como se presentan en el registro de anécdotas.
Los registros de muestras son similares a los consecutivos, aunque son más detallados y específicos. Se utilizan comúnmente por investigadores que no forman parte activa del ambiente educativo. Se enfoca en un tipo de muestra particular, que puede relacionarse al uso de un área del ambiente, los sucesos en un momento particular del día, o del comportamiento de un niño.
El propósito es registrar la frecuencia de un comportamiento en un periodo de tiempo determinado. Los comportamientos a observar se definen de antemano. El evaluador observa el comportamiento que ocurre por periodos de tiempo uniformes (se ignoran otros comportamientos). Luego que el evaluador estudia las muestras de tiempo, puede determinar qué hacer para promover la modificación del comportamiento.
Diseña dos instrumentos de observaciones narrativas que puedas utilizar para recopilar información descriptiva sobre la niñez temprana en el escenario educativo. Puedes examinar los ejemplos que se presentan en Ejemplos de rúbricas.
Se organizan una serie de elementos o criterios organizados por categorías. El educador observa y determina si el niño exhibe el comportamiento o destreza incluido de la lista de criterios. Las listas, u hojas, de cotejo varían en su contenido, dependiendo de sus funciones y propósitos.
Los elementos o criterios de una lista pueden ser los siguientes: destrezas, habilidades, conocimientos, conceptos, actitudes, disposiciones, preferencias, intereses, comportamientos, patrones de movimiento, uso de equipo y materiales, áreas o centros de interés que se integra, entre otros.
Al diseñar la lista, u hoja, de cotejo recuerde:
Diseña una hoja de cotejo con unos propósitos definidos y según lo descrito previamente. Puedes examinar los ejemplos que se presentan en Ejemplos de rúbricas.
Las escalas son parecidas a las hojas o listas de cotejo, aunque tienen unas diferencias importantes. Con las hojas de cotejo, procuramos indicar si el comportamiento está o no está presente. Por otro lado, con las escalas gráficas o numéricas se hacen comentarios descriptivos y cualitativos que justifican cada comportamiento o acción observada y juzgada. Éstas presentan una secuencia jerarquizada de elementos colocados por categorías, las cuales, a su vez, se organizan a base de los niveles del desarrollo integral. Cada elemento se presenta a modo operacional. Algunas presentan indicadores cualitativos.
Las escalas numéricas, específicamente, propician una evaluación basada en numeración y promedios, por ejemplo:
No satisfactorio - 1
Bajo promedio - 2
Promedio - 3
Sobre promedio - 4
Sobresaliente -5
Las escalas gráficas, por su parte, facilitan los procesos de evaluación continua. Éstas presentan conceptos que facilitan una evaluación cualitativa y descriptiva. Puede utilizar una escala como, por ejemplo:
S - Siempre - Todo el tiempo
CS - Casi siempre - Más de la mitad del tiempo
P - Progreso - Mitad del tiempo
A - A veces - Menos de la mitad del tiempo
I - Inicio - Comenzando
NA - No aplica - No observabl
Diseña una escala gráfica o numérica con unos propósitos definidos y según lo descrito previamente. Puedes examinar los ejemplos que se presentan en Ejemplos de rúbricas.
Las rúbricas son una serie de criterios que jerárquicamente tienen puntuación, que distingue las ejecutorias y los resultados. Los criterios descriptivos definen cómo evaluar cada nivel según la ejecutoria. Pueden tener indicadores con ejemplos o señales que deben observar como parte del trabajo. Las mismas están orientadas en los niveles de ejecutorias y posibles acciones relacionadas a observar.
Al igual que las escalas, las rúbricas son instrumentos cualitativos que se pueden utilizar para evaluar el progreso del niño a base de la puntuación obtenida y los resultados de su trabajo. Se distinguen porque tienen el propósito de obtener unos resultados a base de la puntuación asignada a cada criterio, muy distinto a las escalas u hojas de cotejo. Los criterios se organizan en una frecuencia jerárquica según las dimensiones que definen los niveles de ejecutoria, para los cuales se asigna una puntuación (se selecciona un criterio para la acción de cada nivel). Aunque se utilizan frecuentemente con los niños de kindergarten y del nivel primario o elemental, las rúbricas se pueden utilizar con la niñez preescolar.
Hay tres tipos de rúbricas:
Menciona qué otro tipo de estrategias de assessment utilizas o podrías comenzar a utilizar, para evidenciar el progreso del desarrollo integral y aprendizaje de la niñez temprana en el escenario educativo.
Los portafolios representan la recopilación que hace el niño o la niña junto al educador sobre sus trabajos, proyectos y observaciones. Estos datos, que deben ser representativos de los procesos educativos -considerando a bien todas aquellas evidencias auténticas de cada niño o niña en desarrollo-, se recogen mediante diversos instrumentos (Billman & Sherman, 2003; Mindes, 2003; Wortham, 2005).
La razón primordial para utilizar portafolios con las poblaciones de niñez temprana es debido a que permiten la integración de los niños, padres y maestros en el proceso. Se reconocen muchos beneficios en el uso de los portafolios, entre ellos:
Para el niño o educando:
Para el educador o maestro:
Para los padres, madres o custodios:
Para la comunidad:
Portafolio de trabajos
Se utiliza para recopilar todos los trabajos que la niñez realiza y para luego evaluarlos. También debe incluir anotaciones sobre el progreso de los trabajos. Cada trabajo debe tener la fecha en que se llevó a cabo. Éstos se evaluarán luego y se integrarán en otro tipo de portafolio. Cada niño o su educador pueden integrar trabajos al portafolio. Se debe colocar en un lugar accesible para ambos.
Portafolios de evaluación
Permite al educador evaluar el progreso de los niños, procurando reconocer el progreso, fortalezas y necesidades de cada uno. Puede planificar futuras actividades y dinámicas educativas que favorezcan a cada niño en su desarrollo integral. Este tipo de portafolio es el que se comparte con los padres, administradores, educadores y otros profesionales -de ser necesario- en torno al trabajo de cada niño. Además, facilita la planificación y continuidad curricular del programa educativo.
Portafolio de muestras
Se utiliza para exhibir los trabajos de los niños (manuales, artesanías y proyectos tridimensionales) y compartir con los padres. También se usan para exhibiciones de los trabajos educativos-constructivos. Los niños participan activamente en la selección y organización de los mismos.
Portafolio de archivos
Este constituye los archivos o expedientes de los documentos oficiales (confidenciales) correspondientes a cada niño. Provee información para futuros educadores del niño. Se solicita la autorización de los padres para compartir la información. Este tipo de portafolio o expediente se debe guardar bajo llave, ya que requiere privacidad y confidencialidad.
Los niños pueden decorar su portafolio según lo deseen y ubicarlos en un lugar accesible. El propósito de cada portafolio y el tipo de material que se va a incluir influye en el tipo de almacenaje que se ha de seleccionar:
Pasos a seguir en la organización de los portafolios
¿Qué podemos incluir en un portafolio?
Recomendaciones
Define que tipo de portafolio(s) utilizas o determinas utilizar para organizar y recopilar la información y documentación auténtica que se facilita mediante el assessment comprensivo de la niñez temprana.
La buena comunicación es esencial para construir relaciones de cooperación con nuestros padres. Cuando el educador reconoce que los padres son los primeros educadores de sus hijos, también reconoce que sus hogares y comunidades son sus primeros ambientes educativos.
Es muy importante que los educadores se esfuercen en aceptar, valorar y construir una visión sobre la niñez fundamentados en lo que éstos traen de sus hogares. La meta debe ser que se sientan cómodos en el ambiente educativo y que comprendan la relación que existe entre el hogar, la comunidad y su centro educativo.
Las familias son una fuente de información invaluable. Los educadores deben ayudar a que los padres se interesen en el progreso de su hijo, a reconocer con mayor facilidad los indicadores del desarrollo y a aprender estrategias adecuadas que apoyen el desarrollo de los niños.
Es importante recordar que los padres son una grandiosa fuente de información, ya que son los expertos en sus familias, mientras que los educadores lo son en la educación y en el desarrollo del niño.
A continuación, exponemos una serie de estrategias que pueden utilizarse en el diálogo con los padres:
Es muy importante recordar que el educador debe comunicarse en un lenguaje que las familias puedan comprender. También debe tomar en cuenta a los padres no lectores y demostrar sensibilidad al hablar directamente con ellos para apoyarlos. Consideren la disponibilidad de las familias, al coordinar las reuniones y demás actividades que procuren su participación e integración.
Reuniones, conferencias y consideraciones para establecer y mantener una comunicación efectiva con los padres de la niñez
Entre más preparados estén los educadores para las reuniones con los padres, más positiva será la experiencia -tanto para el educador, como para las familias- y mayores serán los logros. Antes de la reunión, es necesario:
Intervención y seguimiento de los procesos evaluativos y educativos a favor del futuro de los niños y su familia.
Entregar copia del plan establecido entre el educador y la familia del niño es una verdadera herramienta para fortalecer el desarrollo del aprendizaje de la niñez. Luego de este paso, es necesario:
Diseña un plan de acción práctico sobre el assessment para compartir con los padres y familiares sobre el desarrollo integral y el progreso educativo de la niñez temprana en su escenario educativo.
El instrumento de evaluación de "High Scope", el Registro de Observación del Niño (RON), se utiliza en programas infantiles para niños de dos años y seis meses hasta seis años, ya que proporciona una alternativa a los sistemas de evaluación basados en pruebas. Como tal, es un instrumento de observación diseñado para ser utilizado por equipos educativos de niños pequeños (maestros, asistentes, administradores) durante las actividades regulares del programa. El RON se competa a base de las observaciones que se registran mientras los niños usan, construyen, exploran, dibujan, se mueven con música, juegan a ser, planean, resuelven problemas, conversan o hacen negociaciones y amigos; es decir, durante las actividades rutinarias de los programas infantiles y preescolares. A diferencia de los procedimientos de pruebas enfocados en criterios y destrezas específicas, este instrumento resume las observaciones realizadas durante una amplia gama de actividades. Esto ofrece una imagen precisa y global de las habilidades de los niños.
Este tipo de evaluación considera el desarrollo del niño en seis grandes áreas: iniciativa, relaciones sociales, representación creativa, música y movimiento, lenguaje y lectoescritura, lógica y matemáticas. Para ello, los educadores y personas a cargo de los niños toman registros anecdóticos diarios sobre su progreso en estas áreas. Cuando es el momento de completar el RON (dos o tres veces al año), el equipo de educadores revisa las notas, los ejemplos de trabajos y otros documentos para decidir la puntuación de cada reactivo.
El RON consta de seis categorías identificadas con números romanos y treinta indicadores que se identifican con letras mayúsculas. Cada uno de estos últimos representa una dimensión importante del desarrollo del niño y se subdividen en cinco niveles de comportamiento, que representan una secuencia progresiva de desarrollo para cada reactivo. Se indica a los maestros que elijan el nivel que mejor caracterice al niño según la observación recopilada.
RELACIONES SOCIALES (categoría) |
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Relación con adultos (indicador) |
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(tiempos) |
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(niveles) |
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(1) |
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(2) |
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(3) |
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1. |
El niño aún no interactúa con los adultos en el programa. |
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2. |
El niño responde cuando inicia la interacción con adultos conocidos. |
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3. |
El niño inicia interacciones con adultos conocidos. |
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4. |
El niño mantiene interacciones con adultos conocidos. |
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5. |
El niño trabaja en proyectos complejos con adultos conocidos. |
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Es importante señalar que el Registro de Observación del Niño del Currículo "High Scope" está en el sistema computarizado donde el maestro ingresa las observaciones de los niños diariamente y le adjudica los valores correspondientes. La ventaja de este sistema es que le permite monitorear, diariamente, los niveles de ejecución de los niños a nivel individual y grupal y así hacer los arreglos pertinentes en la planificación, el ambiente o la rutina.
El continuo del desarrollo para los niños de tres a cinco años es el mapa que orienta al educador para determinar en qué nivel de desarrollo se encuentran y así monitorear el progreso de cada uno y planificar las experiencias de aprendizaje. El Continuo del Desarrollo del Currículo Creativo presenta los pasos del desarrollo mediante cada uno de los cincuenta objetivos.
Desarrollo socioemocional |
Desarrollo físico |
Desarrollo cognoscitivo |
Desarrollo lingüístico |
El sentido de sí mismo: Nota: Son parte de las metas y objetivos. |
La capacidad motora gruesa |
El aprendizaje y la solución de problemas |
Escuchar y hablar |
La evaluación formal se define como el proceso de evaluación que emplea instrumentos estandarizados. Esto supone el establecimiento, mediante unos procedimientos científicos, de un estándar, o criterio, específico de ejecución según los resultados obtenidos al usar la prueba con sujetos representativos de la población. No solo se estandarizan, o uniforman, los parámetros de ejecución, sino también la administración, la calificación, el análisis estadístico y la interpretación del instrumento. Hay pruebas estandarizadas para evaluar prácticamente todas las áreas del desarrollo o aquellos aspectos más específicos cuya ejecución o acción puede medirse, según lo que se tenga proyectado y planificado como parte integral de los procesos de evaluación comprensiva (Copple & Bredekamp, 2006; NAEYC, 2005; Wortham, 2005).
¿En qué consiste la Evaluación Formal?
1. En la administración de una batería de pruebas estandarizadas.
2. En un enfoque interdisciplinario de evaluación formal.
3. En satisfacer un propósito particular o resolver un problema.
¿Cuándo se hace o se debe hacer?
¿Cómo proceder?
Cuando el maestro no está cualificado para administrar pruebas estandarizadas o formales, debe:
1. hacer un cernimiento formal;
2. reunirse y llegar a un consenso con el personal del programa;
3. reunirse con los padres.
Recomendaciones:
4. Aspectos generales para hacer un referido por escrito.
Recuerde que, al recibir el informe de la evaluación formal, el educador debe consultar la interpretación de su contenido y las recomendaciones presentadas con un especialista.
Mediante observaciones periódicas, los maestros determinan qué niños necesitan servicios especiales. Estos pueden ser terapias de habla y lenguaje, ocupacional, física o de juego, además de otros servicios especiales, tanto para el niño, como para su familia. En estas situaciones, las observaciones que recopila el maestro son la base de información que se utiliza como punto de partida en los procesos de referido. También se usan para la evaluación continua sobre la efectividad en las intervenciones planificadas y efectuadas con el niño y su familia (Wortham, 2005; Koralek, 2004; Mindes, 2003).
Los componentes básicos de un referido son:
El funcionamiento del niño en el momento del referido que puede incluir, entre otros detalles o aspectos, los siguientes:
Derechos de los padres en los procesos de un referido
Todo maestro preescolar debe apoyar a los niños y a su familia en estos procesos tan importantes para su óptimo desarrollo educativo integral. Esto lo puede hacer mediante los procesos de observación, en la recopilación de información, contando con un sistema de avaluación auténtica que facilite los procesos, con estrategias educativas y modificaciones curriculares que beneficien a cada niño que participa activamente en los procesos educativos.
Los diagnósticos siempre son una apreciación de momento. Sin embargo, hay algunas características que son más estables que otras. En el campo de la psicología, el especialista intentará hacer un diagnóstico cuando, a través de métodos propios de su profesión, intente llegar a una conclusión acerca de las características de un niño, un grupo de niños o de un hecho psicológico en sí. El diagnóstico psicológico, además, intentará establecer, de la manera más objetiva posible, las características psicológicas de un niño o de un grupo de niños, otorgando sus conclusiones un relativo valor de posibilidad (porque siempre existe la posibilidad de que algo varíe).
Para hacer un diagnóstico, se toma una muestra de conducta en un momento y una situación determinada, centrándose en las respuestas del niño o del grupo frente a ciertos estímulos. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que esto puede que no refleje la conducta general del niño, sino una parte distorsionada.
No hay un procedimiento estándar o único para hacer un diagnóstico. Por lo mismo, tampoco existe un instrumento único. Dependiendo de los objetivos del diagnóstico, así variarán los instrumentos y la metodología.
Si hacemos un buen diagnóstico, podremos tener una descripción muy precisa y detallada de la situación actual de cada niño. No obstante, esto no garantiza la continuidad temporal. Se debe aprender a discriminar los rasgos estructurales de la personalidad y los rasgos que, con seguridad, podrían cambiar si se altera la situación en que está inmerso el niño en ese momento. Los diagnósticos hechos durante una situación especial, que es disfuncional, siempre tendrán menos valor predictivo.
Las evaluaciones psicométricas, psicológicas y psicoeducativas tienen como propósito ayudar en el proceso de diagnóstico y exploración de patrones en los niños, con el fin de corregir a tiempo o crear programas educativos que faciliten el proceso de enseñanza y aprendizaje. Las evaluaciones formales de inteligencia buscan explorar la habilidad general y capacidad intelectual de cada niño o niña en desarrollo.
Instrumentos de evaluación formal
Ejemplos de pruebas de exploración o cernimiento
AGS Early Screening Profiles (Perfiles de exploración precoz AGS): examinan las capacidades cognoscitivas, de lenguaje, sociales, de autonomía y motrices de los niños de dos a siete años; incluye la información brindada por los padres, los maestros y los cuidadores de los niños.
Denver Developmental Screening Test (Denver II; Prueba de exploración de desarrollo Denver): es adecuada para examinar a los niños desde el nacimiento hasta los seis años de edad en cuatro áreas del desarrollo: personal/social, lenguaje, motriz fina y motriz gruesa. Es posible llevar registros del comportamiento del niño durante la prueba.
Developmetal Activities Screening Inventory (DASI II, Inventario de la exploración de las actividades del desarrollo): valora a los niños desde las edades de un mes hasta los cinco años; es una prueba no verbal especialmente útil para niños con desórdenes de audición o lenguaje; además, ofrece adaptaciones para niños con problemas de visión.
Developmental Indicators for the Assessment of Learning-Revised (DIAL-R, Indicadores del desarrollo para la valoración del aprendizaje-revisada): está diseñada para valorar el desarrollo motor, conceptual y del lenguaje en niños de dos a cinco años, durante nueve meses; incluye una lista de comportamientos socioemocionales observados durante las pruebas. Se adjunta un "Formulario de información de los padres" ("Parent Information Form") relacionado con la salud del niño y con las experiencias en la escuela y en casa.
First Steps: Screening Test for Evaluating Preschoolers (Primeros pasos: prueba de exploración para la evaluación de preescolares): puede utilizarse con niños de dos a seis años (durante nueve y dos meses, respectivamente) en sus capacidades cognoscitivas, comunicativas y motrices; se incluye una "Lista de comportamiento de adaptación" ( "Adaptive Behavior Checklist") y una "Escala socioemocional" ("Social-Emotional Scale), así como una "Escala para padres y profesores" ("Parent-Teacher Scale") relacionada con el comportamiento del niño en la escuela y en casa.
Instrumentos de evaluación formal
APGAR Scoring System (Sistema de puntuación APGAR): se aplica al minuto, y luego otra vez a los cinco minutos después del nacimiento. El APGAR valora la tonificación muscular, la respiración, en color, los latidos del corazón y los reflejos, con una puntuación máxima de 10. La información obtenida se usa para determinar los niños que necesitan un cuidado especial.
Neonatal Behavioral Assessment Scale (NBAS; Escala de valoración del comportamiento neonatal; con frecuencia se denomina The Brazelton): valora las respuestas del comportamiento en lactantes nacidos a los nueve meses con más de veintiocho días de edad. Una modificación importante del NBAS lo constituye el "Kansas Supplement" (NBAS-K - Suplemento Kansas), que agrega varios parámetros esenciales y, además, valora el comportamiento óptimo (el único objetivo del NBAS original).
Kaufman Assessment Battery for Children (Material de valoración para niños Kaufman): se usa con niños de entre dos años y medio hasta doce años de edad para examinar sus capacidades de proceso mental. Los instrumentos de valoración se diseñaron para minimizar los efectos de las influencias verbales, de género y étnicas.
Learning Accomplishment Profile - Diagnostic Standardized Assessment (LAP-D; Perfil de aprendizaje conseguido - valoración regularizada de diagnóstico): valora a niños de entre dos y medio y seis años de edad en sus capacidades motrices finas (como aquellas para escribir y manipular), motrices gruesas (como el movimiento del cuerpo y los objetos), las de relacionar y contar (consideradas como tareas cognoscitivas) y las del lenguaje (comprensión y denominación del objeto).
Bayley Scales of Infant Development (Escalas del desarrollo de lactantes Bayley): evalúan el desarrollo, tanto motor, como cognoscitivo. Se extendió el alcance de la edad a fin de incluir a los niños desde el mes de edad hasta los tres años y medio. Las "Escalas mentales" ("Mental Scales") y las "Escalas motrices" ("Motor Scales") son instrumentos independientes.
Peabody Developmental "Motor Scales" (Escalas desarrollo motor Peabody): evalúan a niños desde el nacimiento hasta los siete años de edad en su desarrollo motor fino (de asimiento, de coordinación entre vista y mano y de destreza manual) y desarrollo motor grueso (reflejos, equilibrio, locomoción, lanzamiento y captura).
Kaufman Survey of Early Academic and Language Skills (Estudio de las capacidades académicas y de lenguaje precoces Kaufman) valora a niños de tres años en su capacidad de lenguaje pasivo, productivo, los conceptos relacionados con los números, con saber contar, con las letras y con las palabras; incluye un estudio de articulación.
Peabody Picture Vocabulary Test - Revised (Prueba de vocabulario y dibujos Peabody - revisada): puede utilizarse con niños desde los tres años; es una prueba de lenguaje pasivo con una adaptación para individuos con discapacidades motrices; hay disponible una versión en español.
Preschool Language Scale (Escala de lenguaje preescolar): valora a niños desde el primer año hasta los tres años de edad en su desarrollo auditivo de comprensión, de articulación, de las formas gramaticales y de los conceptos básicos.
Early Childhood Environment Rating Scale (ECERS; Escala de clasificación del ambiente de la primera infancia): proporciona una valoración compleja del ámbito escolar: espacio, materiales, actividades, supervisión, interacciones entre niños y entre niños y adultos. Es útil para los ámbitos del lactante, del niño que aprende a caminar y del preescolar.
Home Observation for Measurement of the Environment (HOME; Observación en el hogar para examinar el ambiente): es la prueba más conocida y más utilizada en los inventarios dentro del hogar. Las escales se aplican desde la lactancia hasta la segunda infancia; cada versión valora, tanto el ámbito físico, como el respaldo social, emocional y cognoscitivo del niño.
La Audiologia, es decir, la valoración para lactantes y niños, requiere una prueba clínica llevada a cabo por un médico capacitado. Sin embargo, a fin de lograr una identificación, es muy importante que los maestros y los padres registren e informen sus observaciones siempre que sospechen que el niño no oye adecuadamente. Las señales de advertencia incluyen:
La prueba Snellen E o Illiterate E (Iletrado E) es un instrumento que, con frecuencia, se utiliza para valorar la agudeza visual de niños pequeños (no es necesario conocer el alfabeto). Al igual que con la audición, para la valoración de niños pequeños por problemas de visión es muy importante la información y las indicaciones informales brindadas por los padres y los maestros respecto a señales tales como:
Selecciona un niño o niña y obsérvalo durante la rutina diaria en su centro educativo. Utiliza diversos instrumentos y momentos para recopilar la información a analizar e interpretar para brindar recomendaciones de intervención educativa y psicológica para el niño o niña en desarrollo. Luego redacta un referido para una evaluación psicoeducativa.
Luego de leer y llevar a cabo los ejercicios de este módulo sobre assessment, es importante que cada educador conteste las siguientes preguntas acerca del proceso educativo y constructivo sobre el assessment de la niñez temprana:
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ALCANZA es una iniciativa auspiciada por la Fundación ángel Ramos (FAR) y el Centro de Investigaciones Educativas (CIE) de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico. La misma está dirigida a fomentar la calidad de la educación en la niñez temprana. Además, tiene como meta implementar y divulgar un programa de desarrollo profesional que sea consistente con las Prácticas Apropiadas establecidas por la National Association for the Education of Young Children (NAEYC).
El Centro de Investigaciones Educativas (CIE) es una unidad donde convergen investigadores interesados en realizar estudios que permitan buscar alternativas, documentar y evaluar programas, crear proyectos innovadores y generar nuevos conocimientos. De esta manera, contribuye al mejoramiento de las prácticas educativas que redundan en una educación de calidad para todos los miembros de la comunidad educativa. El CIE viabiliza la divulgación y difusión de los hallazgos de las investigaciones, con el fin de promover el intercambio de ideas, la reflexión, el análisis y la aplicación del conocimiento que se genera.
Lirio Martínez Miranda
Lucy Torrech San Inocencio
Iris García Ortiz
Marta M. Costas Toro
Amarilis Serrano de Gilley
Martínez Miranda, Lirio; Torrech San Inocencio, Lucy; García Ortiz, Iris; Costas Toro, Marta M. & Serrano de Gilley, Amarilis. (2008). Assessment del desarrollo y aprendizaje de la niñez temprana. San Juan, PR: Centro de Investigaciones Educativas, Universidad de Puerto Rico. Recuperado el _______________________ (fecha cuando accedió el material) de http://alcanza.uprrrp.edu/modulo5
aprendizaje, assessment, avalúo, comunicación, evaluación, instrumento de evaluación, muestra, observaciún, portafolio, prueba, registro anecdótico, rúbrica
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