Mari Lourdes Mendoza
Isamar Rosado
Yanitza Lebrón
| ¿Qué conozco de la niñez temprana? | Si | No | Justifica tu respuesta. Explica. |
| 1. ¿Son importantes las particularidades, estilos e intereses de la niñez durante su desarrollo? | |||
| 2. ¿Tiene el cerebro un rol importante en el desarrollo del niño? | |||
| 3. ¿Aprendemos todos de la misma forma? | |||
| 4. ¿Trato a todos los niños por igual? | |||
| 5. ¿Nacen los niños con autocontrol? | |||
| 6. ¿Desarrolla la niñez su independencia con intervención del educador? | |||
| 7. ¿Puedo aceptar las acciones de frustración? | |||
| 8. ¿Debe ser pasivo el aprendizaje de los niños? | |||
| 9. ¿Deben estar organizados de la misma manera el ambiente de infantes, maternales, preescolares y kindergarten? | |||
| 10. ¿Son iguales los materiales en los diversos ambientes? | |||
| 11. ¿Son imprescindibles todas las áreas o centros? | |||
| 12. ¿Es importante el espacio en un ambiente de aprendizaje? | |||
| 13. ¿Puedo aceptar un niño enfermo en mi salón? | |||
| 14. ¿La nutrición no tiene impacto en la niñez temprana? | |||
| 15. ¿Deben los padres participar de las decisiones y los procesos educativos de su niño y niña? |
Un ambiente educativo es parte esencial para el éxito de un programa para la niñez temprana. En este módulo, presentamos los elementos esenciales para crear ambientes apropiados, saludables y placenteros para que nuestra niñez puertorriqueña aprenda junto a sus educadores, su familia y la comunidad.
El ser humano se desarrolla de forma biológica y cultural. Esto significa que, al igual que nacemos con unas capacidades biológicas, también tenemos unas capacidades culturales, como lo son usar herramientas (por ejemplo, el lenguaje) y aprender de otros. (Rogoff, 2003). No importa en qué lugar nos encontremos, desde que llegamos al mundo pertenecemos a una cultura y modificamos nuestras acciones y forma de vida de acuerdo a ella.
El ser humano aprende al interaccionar, compartir ideas y pensamientos con otras personas. En este módulo nuestra visión de un salón de clases se basa en el concepto de comunidad de aprendizaje. Ustedes, lectores, se podrán preguntar: ¿y qué es una comunidad de aprendizaje? Piensen en los términos o ideas que les vienen a la mente inmediatamente:
Define cada uno de los siguientes términos y escribe tu propia definición de comunidad de aprendizaje:
Tradicionalmente, el maestro es quien toma las decisiones y tiene el “control” del proceso de enseñanza y aprendizaje en la educación: éste enseña las materias y el estudiante es el recipiente del pan de dicha enseñanza. No obstante, en una comunidad de aprendizaje esto no es así: maestros, estudiantes y padres participan en las actividades educativas en forma colaborativa y en una variedad de funciones dirigidas a lograr el desarrollo integral de cada niño (Rogoff, Goodman Turkanis & Bartlett, 2002). Los adultos son responsables de guiar y apoyar a los niños, además, de proveer liderato y fomentar el mismo en los pequeños. En fin, cada miembro de la comunidad de aprendizaje aprende junto a otros de las actividades en las cuales se involucran.
Esta visión de comunidad de aprendizaje es apoyada por la Asociación Nacional para la Educación de la Niñez Temprana (NAEYC, por sus siglas en inglés). En su documento “Early Childhood Program Standards and Accreditation Criteria – The mark of quality in Early Childhood Education”(2005) establecen diez estándares que todo programa debe cumplir para alcanzar la calidad deseada. Entre éstos se mencionan las relaciones, el currículo, la enseñanza, la evaluación y la valuación, la salud, los educadores, la familia, las relaciones con la comunidad, el ambiente físico, el liderato y la administración. Todos ellos establecen relaciones recíprocas entre el centro o escuela, las familias y la comunidad, y cada uno señala aquellos indicadores de excelencia que permiten que la niñez se desarrolle de una manera integrada y se ofrezca una educación apropiada al desarrollo de cada aprendiz. En este módulo, se pretende presentar esos ambientes educativos y sus elementos para que nuestra niñez aprenda y disfrute del proceso.
Si queremos aprendizajes reales y significativos tenemos que hablar de ambientes constructivistas, en los cuales los seres humanos aprenden al interactuar con el ambiente, los materiales y las personas. Los educadores no son la fuente única del saber; al contrario: al igual que los estudiantes, están aprendiendo en todo momento. La función del educador es apoyar, facilitar el proceso, guiar a los estudiantes a que aprendan. ¿Y cómo lo hace? Pues, se prepara y organiza el salón con materiales, actividades dirigidas o espontáneas (basadas en los intereses de los niños) y brinda tiempo para la interacción entre pares y educadores. Hay libertad para observar, analizar, opinar y solucionar problemas, ya sea en forma individual o con los pares. Por ejemplo, en un salón para infantes, vemos a los chiquitines explorando en el piso, mientras el educador los observa y apoya, conversando con los infantes sobre lo que hacen. Asimismo, en un salón maternal, vemos a los andarines explorando el salón, ejercitando sus destrezas físicas nuevas, mientras que el educador juega al escondite con un niño. Por su parte, en un salón preescolar o de kindergarten, encontramos pura movilidad: niños interactuando unos con otros, jugando en las diferentes áreas, mientras el educador juega como un par más, o realiza un experimento, o anota lo que ha observado del juego de los niños.
En un ambiente constructivista, el juego es la estrategia más apropiada para nuestra niñez temprana. Según Van Hoorn, Nourot, Scales y Alward (1993) éste debe ser el centro del currículo en programas de educación temprana, ya que el mismo estimula todas las áreas del desarrollo: físico, emocional, social, cognitivo y lingüístico. A través del juego, la niñez integra lo que ha aprendido y está propensa hacia nuevas posibilidades. El elemento lúdico en el juego es importante, ya que va en acorde con las nuevas investigaciones del cerebro (Frost, Wortham & Reifel, 2001). Cuando se habla de un currículo centrado en el juego, significa que pensamos en el niño como un ser total, para el cual su proceso de desarrollo y aprendizaje es integral. No se trata de un aprendizaje lineal de destrezas en el que la niñez es recipiente de la información.
Antes se pensaba que el cerebro era estático, fijo, y que, al nacer, el ser humano traía consigo unas capacidades cognitivas para toda la vida. Esta visión ha cambiado como resultado de las investigaciones recientes relacionadas a la fisiología y el comportamiento del cerebro. Las investigaciones neurológicas (Caine & Caine, 1994) demuestran que este órgano es maleable. Durante los primeros cinco años de vida, se produce una actividad neurológica que no vuelve a ocurrir. En esos años preescolares, el cerebro realiza una gran cantidad de conexiones o sinapsis (unión de unas dendritas con otras) a causa de las experiencias. La capacidad del cerebro de cambiar diversas experiencias en respuestas permite a los niños desarrollar una serie de capacidades para crecer, desarrollarse y adaptarse a su ambiente. Esto impacta el proceso de aprendizaje de manera significativa.
Principios del aprendizaje basados en los estudios del cerebro:
Basándonos en estos principios y en las investigaciones, sabemos que el educador cumple un rol muy importante. Es necesario activar el cerebro de la niñez en un ambiente preparado, organizado y con experiencias enriquecedoras y gratificantes para el aprendizaje.
El concepto comunidad de aprendices va acorde con los estudios del cerebro y con las prácticas apropiadas de la NAEYC, así como a la importancia del juego y a las implicaciones del neurodesarrollo en el proceso de aprendizaje. Por ello, es importante que antes de continuar con la lectura, tengas claros los objetivos de este módulo. Al finalizar la lectura y las actividades de este módulo, el educador podrá:
Para facilitar la lectura, te presentamos cómo esta organizado el mismo. Al principio, has encontrado un ejercicio de autoevaluación. Luego, presentamos el contenido, organizado por los elementos clave para la creación de ambientes educativos:
Desarrollo de la niñez preescolar y kindergarten. En esta sección, se presenta una breve descripción de la niñez desde su nacimiento hasta los seis años. Para cada etapa, se describen características que hacen de esa edad única. Así, el educador podrá planificar, diseñar y organizar el ambiente educativo partiendo de un conocimiento de las características del desarrollo. Para obtener información más específica, consulte el módulo del Desarrollo y crecimiento de la niñez: un enfoque integrado. Para propósitos de este trabajo, utilizaremos el término niño para referirnos a ambos géneros.
Exploración y vivencias: ambientes para explorar, crecer y vivir. En esta sección, se presenta la organización del ambiente físico interior y exterior, basándose en que los ambientes tienen que estimular la exploración, ser significativos y pertinentes a la realidad de cada niño (vivencias), de tal forma que el niño viva y aprenda con sentido.
Relaciones en la comunidad. El educador planifica el ambiente tomando en consideración aspectos del desarrollo socioemocional de la niñez para fomentar las relaciones positivas en el salón. Se explica la influencia del ambiente educativo, la interacción social y el manejo de la conducta.
Respeto por las diferencias individuales. Cada niño es un ser único. El educador, al tener conocimiento amplio de las diferencias individuales, crea un ambiente educativo que apoya las particularidades de cada uno. Así, crea sensibilidad y respeto por la comunidad de inclusión.
Ejercicio de aplicación. Al finalizar la lectura, el lector completará un ejercicio de aplicación.
Recursos profesionales, referencias y direcciones de portales (sitios Web). Se incluyen estas secciones con el propósito de facilitarle al lector la oportunidad de ampliar y buscar mayor información sobre los temas presentados en este módulo.
La NAEYC establece que la organización del ambiente debe responder a las etapas de desarrollo y particularidades de la población que cada centro o escuela atienda. Este módulo cubre las edades desde el nacimiento hasta los 6 años. Sabemos que ya has leído el módulo sobre Desarrollo y crecimiento de la niñez: un enfoque integrado, pero para tu beneficio y a manera de repaso presentamos una breve descripción de las edades que cubre este material:
El ambiente en el cual la niñez explora, crea, vive y se relaciona nos afecta a todos. Incluso, tiene repercusiones hasta en la manera en que nos sentimos. Además, es un elemento principal de un currículo.
Cuando hablamos del ambiente, nos referimos a la estructura, al uso del espacio, de los materiales, los equipos y los centros de aprendizajes. Su organización debe responder a las etapas de desarrollo y particularidades de los infantes, maternales, preescolares y al kindergarten. Tanto Feeney, Christensen y Moravcik (1996), como Bredekamp y Copple (1997), entre otros, sostienen que el ambiente de aprendizaje en un centro de calidad apoya el desarrollo de la niñez. El diseño del contexto educativo impacta en los materiales de aprendizaje y en la calidad de las relaciones que la niñez establece con otras personas.
La organización de un ambiente apropiado para la niñez, aunque es diferente en cada edad, presenta algunas similitudes. Por ejemplo, todos los niños necesitan un espacio que esté definido y refleje, preferiblemente, una atmósfera hogareña. Además, requiere áreas de juego (en el interior y exterior), espacios para experiencias activas y pasivas, acceso a la naturaleza y espacio libre para el movimiento (Bredekamp & Copple, 1997; Christensen, Feeney & Moravcik, 1996). Asimismo, se debe proveer materiales que aprecien la diversidad cultural de las familias que se atienden (NAEYC, 2006).
Todos los ambientes deben estar limpios, ser seguros y siempre debe haber supervisión. Es importante que los educadores en cada uno de ellos tengan amplia visibilidad de todo lo que ocurre en el salón. Los espacios se organizarán de acuerdos a las rutinas, al aprendizaje y a la variedad de edades. Por ejemplo, los infantes y maternales necesitan lugares especiales para su siesta, su aseo y su alimentación.
Se requiere que el ambiente de los infantes, maternales, preescolares y el kindergarten sea acogedor (Bredekamp & Copple, 1997). A los infantes debe separárseles las áreas para la rutina y para las actividades (Feeney, Christensen & Moravcik, 1996; Koralek, Colker & Trister, 1993). Estas deben estar bien equipadas. Por ejemplo: el área de cambio, debe tener su lavamanos con agua caliente, y quedar separada del área de alimentos y de juego.
Los diversos especialistas proponen que los espacios de juego deben ser flexibles, cómodos, que permitan el movimiento y que se ajusten al tamaño de los niños (Bredekamp & Copple, 1997). Además, se sugiere el uso de alfombras en el área de infantes y maternales, de modo que puedan jugar, gatear, subir o bajar sin lastimarse. Todos estos equipos y materiales deben estar a la altura y al tamaño según cada etapa del desarrollo. Se sugiere que se incluyan artículos sensoriales, manipulativos, bloques, área de juego dramático, libros y efectos de arte, entre otros.
Si se ofrece un servicio de calidad, los intereses y particularidades de la niñez deben armonizar con sus centros de aprendizajes en el contexto organizacional de los ambientes. Por ejemplo, para los preescolares y los niños del kindergarten, los centros o áreas de aprendizaje deben separarse por anaqueles u otro tipo de divisores. Esto incluye espacios para bloques, lectura, juego dramático, manipulativos, arte, música, movimiento, escritura, ciencias o investigación, matemáticas y estudios sociales (Bredekamp & Copple, 1997; Seefelt, 1992).
Planificando las facilidades físicas
Cuando se planifica unas facilidades para la niñez, se debe considerar:
El espacio o área del interior de un ambiente de aprendizaje debe considerar:
Tamaño del ambiente
El tamaño y el espacio del ambiente deben observar:
Tamaño del grupo
Un servicio de calidad vela porque haya una proporción adecuada entre la cantidad de adultos y la cantidad de niños a su cargo. En la siguiente tabla se puede observar cuántos adultos debe haber por niños en un ambiente. Por ejemplo, si se atienden ocho niños entre las edades de nacimiento (N) a 12 meses, se debe contar con dos adultos (uno por cada cuatro niños). Por su parte, la zona sombreada nos indica la cantidad de niños que no es recomendable atender dentro de un espacio físico. Por ejemplo, en un salón no se debe atender más de ocho niños entre las edades de recién nacido (N) a 12 meses. El no respetar estas proporciones representa una amenaza a los criterios de calidad relacionados a salud y seguridad.
Proporciones educador–niño recomendadas según el tamaño del grupo (por salón)
| Cantidad de niños | 6 | 8 | 10 | 12 | 14 | 16 | 18 | 20 |
| Edades | ||||||||
| N–12 meses | 1:3 | 1:4 | ||||||
| 12–24 meses | 1:3 | 1:4 | 1:5 | 1:4 | ||||
| 24–30 meses | 1:4 | 1:5 | 1:6 | |||||
| 30–36 meses | 1:5 | 1:6 | 1:7 | |||||
| 3 años | 1:7 | 1:8 | 1:9 | 1:10 | ||||
| 4 años | 1:8 | 1:9 | 1:10 | |||||
| 5 años | 1:8 | 1:9 | 1:10 |
Arreglo del ambiente
La forma en que se organiza el ambiente puede afectar la seguridad, la autonomía, la comodidad, la disciplina y los estilos de aprendizaje de la niñez. A continuación, se ofrecen algunas recomendaciones a seguir al organizar el ambiente físico:
Pisos, techos y paredes
Se recomienda que los espacios interiores tengan techos altos, de aproximadamente entre diez a once pies de altura. Las paredes pueden estar cubiertas con varios tipos de materiales: pintura no tóxica de alta calidad (látex) y de tonos pasteles, o papel con pega. Los paneles en las áreas de bloques deben estar preparados para amortiguar el ruido. Para las áreas de bloques, cerco o asamblea, es recomendable utilizar alfombras de colores atractivos, entre otros materiales.
Orden, estructura y naturaleza
El ambiente debe estar diseñado para satisfacer las necesidades del niño, de manera que sirvan para revelarnos su personalidad y patrones de crecimiento (Polk, 1991). Un ambiente, o salón, ordenado y estructurado ofrece confianza y seguridad. Estos elementos permiten que el niño realice actividades con propósito. Así sabrá encontrar los materiales y, después, colocarlos en sus respectivos lugares una vez haya completado la tarea asignada. Aún cuando es esencial que el ambiente esté organizado, no es necesario que cada artículo permanezca exactamente en el mismo lugar siempre. El educador deberá observar su ambiente y cambiar los materiales, de manera que sea un lugar vivo y que responda a las particularidades de sus pequeños.
Se recomienda que observes tu ambiente y verifiques qué material no se utiliza. Ese lo puedes mover a otra área o centro de interés, o tal vez debes variar, añadir o hacer que su uso sea más retador.
La naturaleza tiene que formar parte del ambiente educativo. Tener plantas y animales ayuda a crear conciencia de la importancia del ambiente y su cuidado; apreciar el orden, la armonía y la belleza de la misma; dominar las leyes naturales (que son la base de todas las ciencias y artes), y comprender y participar mejor de las cosas maravillosas que la civilización crea (Polk, 1991). Tener mascotas permite que el niño cree la responsabilidad del cuidado y la alimentación de otro ser vivo. Al seleccionar la mascota, es importante que la misma sea apropiada y segura para los pequeños. Por ejemplo, un pez es idóneo, pues su cuidado y alimentación es fácil de realizar en un centro o escuela. No se recomiendan las tortugas, pues este animal puede transmitir muchas enfermedades además que puede morder.
En el ambiente exterior, es de suma importancia que haya árboles, plantas e, inclusive, que los niños sean los que siembren y cuiden las mismas. Los educadores deben planificar actividades y experiencias de aprendizaje dirigidas a conservar y proteger la naturaleza en nuestro ambiente.
Estos tres elementos deben ser considerados en todo momento, pues pueden afectar positiva o negativamente el proceso del aprendizaje en cada ambiente.
La influencia de los colores
Se debe seleccionar colores pasteles para el salón. La atmósfera debe ser relajante, cálida e invitar a la participación (Polk, 1991). Sin embargo, existen áreas activas (como el área de gateo para los infantes, o los bloques y el juego dramático para los maternales y preescolares) que pueden pintarse con colores brillantes, como el rojo y el amarillo. Según algunas investigaciones, el color rojo debe seleccionarse para actividades de motriz grueso; el amarrillo es conveniente para música y arte; el verde, azul y violeta son efectivos para áreas de lectura. Usar varios colores quizás es más relevante en ambientes de infantes y maternales -más que para los preescolares y kindergarten- ya que estos necesitan percibir los colores.
En cuanto al elemento de la iluminación y ventilación, señalan las investigaciones que es imprescindible una iluminación adecuada, aunque aquella que es uniforme, fluorescente, puede que no sea la mejor para los niños. Por lo tanto, se recomienda tener luz natural en todos los ambientes de aprendizaje.
Es imperante que en todos los ambientes exista una ventilación cruzada de aire fresco. Las ventanas deben estar cubiertas con tela metálica para prevenir la entrada de insectos y roedores. Si el programa cuenta con una unidad de aire acondicionado, ésta debe mantenerse limpia. El consumo de cigarrillos está estrictamente prohibido.
Reflexiona sobre tu salón o ambiente:
Los centros de aprendizaje son las áreas, o centros de interés, mediante los cuales los niños trabajarán y jugarán en los proyectos o actividades planificadas, ya sea de forma individual o grupal. Cabe señalar que todas estas actividades deben ser pertinentes y apropiadas según el desarrollo de los pequeños. Además, los materiales o actividades deben ser relevantes, concretos y lo más real posible a la vida de los niños. El educador será responsable de arreglar, acomodar, higienizar y habilitar estos centros.
Recomendaciones para organizar y distribuir los centros o áreas de aprendizaje.
Centros o áreas de aprendizaje apropiados para infantes
El salón para infantes, aunque es muy parecido a un hogar, suele ser de los ambientes más costosos, ya que los materiales y el equipo necesarios tienen que ser seguros, apropiados y lavables. Se recomienda proveer espejos a la altura de los infantes, al igual que fotos de ellos y sus familias, para hacer que el ambiente sea más acogedor.
Centros o áreas de aprendizaje apropiados para maternales
El salón para maternales debe ser espacioso, con pocos anaqueles para materiales, debido a que los niños en esta etapa están en pleno ejercicio de sus destrezas motrices, como caminar, trepar y escalar. Es recomendable que se provean pocas áreas o centros; puedes combinar varias de ellas -por ejemplo, manipulativos con bloques, o arte con escritura. Se recomienda que el área de imitar o pretender (juego dramático) sea de mayor espacio, al igual que la de trepar y escalar. Esto ayuda a evitar conflictos en los maternales. Si el área es pequeña, los maternales tropezarán unos con otros y esto puede causar conflictos entre ellos. El área de arte tiene que estar cerca de los baños, los cuales, a su vez, tienen que estar a la altura de la niñez maternal (18 pulgadas).
Centros o áreas de aprendizajes apropiados para preescolar y kindergarten
Si tienes poco espacio, puedes integrar unas áreas con otras, por ejemplo: estudios sociales puede estar junto con ciencias en un área denominada investigación. El área de juego dramático puede convertirse en una oficina de médico, un restaurante o un establo, entre otros. Escritura y lectura pueden integrarse en una. También puedes tener el área de lectura en un “mezani” (plataforma de dos pisos hecha en madera). Así, puedes colocar otra área debajo de la de lectura.
Piensa en tu salón o ambiente:
Las siguientes áreas son esenciales para los ambientes donde se atienden infantes, maternales, preescolares y kindergarten:
Área de bienvenida
Es el lugar en la cual se recibe a las familias. Debe estar cerca de la puerta principal. En la misma debe haber un tablón informativo en el cual se despliegue información a los padres y madres, entre ella, los certificados de salud de los empleados, los planes de salida y de emergencia, y los planes para la semana. Esto ayuda a orientar a los padres sobre los eventos de cada día.
Área de descanso
Este lugar está destinado a que los niños duerman o tomen su siesta. Cada infante debe tener su propia cuna, y cada una debe haber un espacio mínimo de tres pies. Se recomienda que las cunas tengan visibilidad, como las de acrílico, porque permiten que el infante pueda ver lo que sucede a su alrededor. Los maternales pueden utilizar un colchón con forro de tela lavable para descansar. Si el programa para preescolares y kindergarten es de día completo, los niños pueden descansar y utilizar un colchón o cobertor.
Área de alimentación
Esta es el área en la cual se alimentan a los niños. Debe estar equipada con sillas de comer para infantes. Si es para maternales, los niños se pueden ubicar en mesas con sillas con espaldar y antebrazos. Para los preescolares y kindergarten, los alimentos se pueden servir al estilo familiar. Además, las mismas mesas de trabajo son las que se utilizan para servir el alimento. Tampoco son necesarias las sillas con antebrazos.
Y puedes integrar a la niñez en la limpieza del área luego de finalizar el periodo de alimentación.
Recomendaciones:
Área de aseo
Es el lugar destinado para cambiar y asear a los niños según las necesidades fisiológicas. Con la población de infantes, debe haber una mesa de cambio con apartados para guardar las pertenencias personales. También es necesario un lavamanos cerca del área de cambios. Durante el cambio de pañales y aseo se debe seguir los procedimientos de salud y seguridad. Para los maternales, se debe proveer un área de cambio e inodoros, ya que éstos están en proceso de aprender a usar el baño y controlar sus esfínteres. Para los preescolares y kindergarten, debe haber un baño por cada diez niños (identificados por género).
Recomendaciones:
Área exterior
Es el lugar donde se expone a la niñez a la luz solar y al aire fresco. Debe estar cerca del ambiente interior. En esta área, no debe faltar un espacio para pasear a los niños en coche (en el caso de los infantes). Además, debe estar bien definido y proveer para el movimiento de los músculos gruesos y finos. En adición, el juego en el exterior contribuye a que los niños exploren con todos sus sentidos, practiquen sus habilidades, desarrollen destrezas sociales y comiencen a valorar, apreciar y a respetar la vida de otros. Los pequeños necesitan actividades en el exterior todos los días. Si no pueden salir al patio -porque está lloviendo-, puedes variar el estímulo, utilizando una terraza o plazoleta para cambiar de ambiente, pues estar varias horas en el mismo salón puede resultar monótono.
El ser humano necesita estar en contacto con la naturaleza, más aún los niños. Por esto, el área exterior debe proveer espacios en la cual éstos exploren e interactúen con su entorno. Para los infantes y maternales, se necesita de equipo para gateen, se deslicen y puedan trepar, correr, brincar, saltar, atrapar, lanzar libremente. Es necesario que los niños fortalezcan sus músculos (ver el Apéndice 1 para materiales y equipo). Para los niños preescolares y kindergarten, el área exterior es de suma importancia para su desarrollo tanto físico, como mental. Debe ser un lugar atractivo, seguro y organizado, con zonas verdes (naturaleza) y, al mismo tiempo, con una parte engomada o en asfalto. Esto permite que se divida el patio en áreas de juego, tales como: áreas para observar, trepar, escalar, brincar, deslizar, lanzar, atrapar y correr. Los niños necesitan estirar sus músculos, respirar aire fresco, recibir el sol, liberar tensiones, compartir con otros niños; simplemente, disfrutar de la libertad.
Si, en un mismo centro, tienes poblaciones de infantes, maternales, preescolares y kindergarten, el área exterior tiene que:
Recomendaciones generales para el área exterior
Si no tienes un espacio al aire libre, busca un lugar adyacente. Sin embargo, tienes que asegurar que:
Piensa en lo siguiente:
Carlos tiene dos años; llega al centro con ambos padres. Al abrir la puerta de entrada, se encuentra de frente con la maestra, los apartados y los colchones de dormir. Carlos trata de guardar sus pertenencias, pero no puede, y se les caen porque no alcanza. De repente, sus padres se despiden y él comienza a llorar. Analiza y reflexiona sobre el ambiente físico. Como educador, ¿qué harías?
Área de gateo (músculos gruesos)
Es un lugar amplio, en el cual se le permite al niño moverse libremente y que pueda ir de un lugar a otro. En esta área, se recomienda que el piso esté cubierto con algún material, como, por ejemplo, alfombra o vinilo, para amortiguar las caídas cuando el pequeño explora con su cuerpo.
Recomendaciones:
Área de juego
Es un área que está comprendida por diferentes anaqueles que contienen una diversidad de juguetes o materiales para que los niños exploren, manipulen y descubran. Entre los juguetes apropiados se encuentran: mordedores, muñecos de trapo, la banda música, cajitas de encajar (ver Apéndice 1 para más detalles).
Recomendaciones:
Área de lectura
Es un lugar fijo en el cual hay una diversidad de libros con los que los niños pueden interactuar -explorar y tocar- y los adultos les pueden leer. Para infantes, se recomienda libros de tela, plástico o encuadernación cartoné. Esta área puede tener cojines para los pequeños que deseen recostarse a observar un libro.
Recomendaciones:
Área de bloques
Es un lugar muy activo, donde los niños pueden construir utilizando una diversidad de materiales, entre ellos bloques, legos grandes y “edubloques”. Para los infantes, se recomiendan bloques de colores brillantes, tamaño cuatro pulgadas, hechos de hule o tela.
Recomendaciones:
Área para pretender e imitar (juego dramático)
Este lugar está destinado a que los niños simulen o imiten diversos papeles familiares. Jugar a imitar o representar se encuentra entre las maneras más importantes que emplean los niños para aprenden acerca del mundo que le rodea. Para los maternales, se recomienda tener un equipo de cocina de madera, con bordes redondeados y sin puertas (para prevenir accidentes).
Recomendaciones:
Área de música y movimiento
Aquí los niños pueden apreciar la música, explorar con materiales que tengan una diversidad de sonidos y moverse de manera natural. La música y el movimiento contribuyen al desarrollo integral. Varias investigaciones (Frost, Worthan & Reifel, 2001; Schickedanz, 1999; Shore, 1997) señalan que escuchar y hacer música ayuda a activar el cerebro. Además, la música y el movimiento proveen oportunidades para que los niños exploren los sentimientos, se relacionen y adquieran conceptos. Estas experiencias también ayudan al desarrollo de las destrezas de escuchar, hablar, motrices, creatividad y apreciación estética.
Recomendaciones:
Área de arte
Este es uno de los lugares preferidos de la niñez. Es un área muy activa, con gran variedad de materiales para explorar con los colores, las formas, los tamaños y, sobre todo, para obtener experiencias sensoriales. También, permite que el niño pueda experimentar. Por ser un área de mucha creatividad, debe estar cerca de algún lavamanos o del baño. Por esta misma razón, debe estar separada del área de lectura para evitar que se dañen los libros. En realidad, no se necesita un espacio especial para el arte. Los infantes y maternales sólo necesitan un poco de espacio en el piso o una mesa para pintar, moldear, dibujar, rasgar o recortar. Estas actividades desarrollan el sentido de las relaciones espaciales, refina las habilidades motrices finas y la coordinación ojo–mano.
Recomendaciones:
Área de manipulativos
En esta área, los niños podrán explorar libremente los materiales. De esta manera, enfatiza los músculos finos, el lenguaje y apelen a los sentidos. Estas actividades refinan las habilidades motrices finas y el desarrollo de la coordinación ojo–mano y, además, son idóneas para que el educador modele destrezas de compartir y socializar. En el caso de los maternales, es importante que haya duplicidad de los mismos juguetes, pues estos pequeños están en la etapa egocentrista y no pueden entender la percepción de los demás.
Recomendaciones:
Si no pudieras tener todas las áreas por falta de espacio, debes asegurar que cuentes con las siguientes para infantes y maternales:
Asegúrate que el área de juego tenga materiales que promuevan los sentidos. Permite que los niños puedan oler, tocar, observar, manipular y explorar. Mantén todos los juguetes accesibles y a su nivel. Organiza los mismos por complejidad.
Imagínate que trabajas con infantes. Describe el ambiente adecuado para que los niños estén ¡en acción!, interactuando con los juguetes, materiales y educadores.
área de lectura, escritura, lenguaje o biblioteca
Esta área, considerada como pasiva, está diseñada para trabajar los aspectos del lenguaje: hablar, leer, escuchar y escribir. Debe estar localizada en un lugar que no sea transitada para que no afecte la concentración de los niños. Las actividades que se trabajan aquí van dirigidas a la expresión y comunicación.
Puedes designar una zona para lectura, o biblioteca, y otra para escritura. Si no tienes mucho espacio, puedes integrarlas. Otra alternativa es integrar el área de lectura en un mezani. Lo importante es que el educador establezca reglas de seguridad con los niños al subir las escaleras que den acceso al área de lectura. Si usas un mezani, puedes tener el área de lectura en la parte alta y utilizar la parte de abajo para el juego dramático.
Recuerda que la palabra escrita está inmersa en todo. En un ambiente preescolar y kindergarten, puedes colocar libros informativos en las diferentes áreas del salón. Por ejemplo, si están recreando un acuario puedes colocar libros informativos sobre los acuarios o los animales del acuario.
Además de lo anterior, toma en cuenta las siguientes recomendaciones para organizar las áreas de preescolares y kindergarten:
Una de las estrategias para el desarrollo de la lectoescritura temprana es tener un ambiente lingüísticamente enriquecido (NAEYC, 2004; Newman, Copple, & Bredekamp, 2000; Schickedanz, 1999). La lectoescritura se refiere al desarrollo temprano de la habilidad para leer y escribir. Esta visión establece que dichos procesos -al igual que el de lenguaje oral- se manifiestan como procesos naturales. Investigaciones en el campo de la lectura y escritura señalan que, antes de entrar a la enseñanza formal, los niños ya poseen unos conocimientos sobre los procesos de leer y escribir.
Es importante que, desde temprana edad, la niñez tenga experiencias significativas y enriquecedoras en lenguaje impreso para que construya su conocimiento sobre la funcionalidad del mismo. Los niños que tienen este tipo de experiencia poseen la habilidad de comprender que tanto el lenguaje escrito como el oral tienen un propósito funcional de comunicación. Esto redundará en un lector eficaz.
En un ambiente lingüísticamente enriquecido se ve la palabra escrita en todo el ambiente. En su salón, el educador utiliza la palabra escrita con significado. Por ejemplo, durante la asamblea, o cerco, mientras escribe en la pizarra frente a los niños, va leyendo y señalando el texto. Además, coloca en las paredes las canciones por escrito (visualmente accesibles a la altura de los pequeños). Sin importar la edad de sus alumnos, tiene todas las áreas rotuladas, incluyendo los nombres de los chicos. Tienen, también, carteles que prepara con los niños, por ejemplo sobre una excursión, o los alimentos que le gustan a cada uno.
Es vital que el educador brinde variedad de actividades en las cuales la niñez se relacione con la función de comunicar un mensaje. A medida que se expone va desarrollando hipótesis sobre la palabra escrita, y van realizando intentos de escribir. Su escritura va progresando, de garabatos con significado a la escritura más convencional. Esto es un proceso natural de cada niño y no hay un único método a seguir.
Las hojas mimeografiadas o cuadernos en que se piden ejercicios fuera de contexto y significado son prácticas inapropiadas. Por el contrario: la lectoescritura es de gran interés porque ayuda a que los niños aprendan en forma entretenida, a la vez que van construyendo el conocimiento sobre cómo funciona el sistema escrito.
Área de música y movimiento
En esta área, los niños pueden explorar con los ritmos y tonos. Pueden escuchar música, observar libros, bailar y moverse, cantar y tocar instrumentos, entre otros. Se considera un área activa, por lo que puede estar cerca de la de bloques.
Además de las recomendaciones anteriores, se especifican las siguientes para preescolares y kindergarten:
Área de bloques
El área de bloques para la niñez preescolar y kindergarten se utiliza para construir con unidades, o se usan tipos de bloques muchos más complejos. También sirve para crear estructuras, que amplíen los conceptos enseñados durante la semana. Se pueden colocar libros informativos o de cuentos relacionados con el tema. Esta área se considera activa y ruidosa. Los bloques facilitan la exploración, dan paso al aprendizaje de matemáticas, ciencias y estudios sociales. Además, conduce a la cooperación y contribuye al desarrollo de los músculos gruesos y finos.
Ten en cuenta las siguientes recomendaciones para preescolares y kindergarten:
Área de juego dramático
Esta zona está diseñada para que los niños puedan pretender o imitar a los adultos: los miembros de su familia, trabajadores de la comunidad, entre otros. El área puede convertirse en un bohío, oficina de médico, colmado, restaurante, estación de exploradores en la selva, entre otros. Por su variedad, es de las áreas favoritas de grandes y chicos.
Toma en cuenta las siguientes recomendaciones para preescolares y kindergarten:
Área de manipulativos
Designe esta área para el manejo de objetos pequeños, con la intención de desarrollar destrezas motrices finas, coordinación ojo–mano y conceptos espaciales, entre otros.
Recomendaciones para preescolares y kindergarten:
Área de arte
En esta área, se promueve la creatividad mediante el uso de pinturas, papel, creyones, marcadores y otros materiales. Los niños pueden desarrollar conceptos tales como: color, forma, tamaño y textura. También pueden expresar sus emociones y refinar sus destrezas motrices finas.
Además de las recomendaciones anteriores, existen las siguientes para preescolares y kindergarten:
Área de arena y agua
Esta es una de las áreas que más divierte a los niños porque pueden explorar con uno o más materiales de la naturaleza: arena y agua. Aquí aprenden conceptos de ciencias y matemáticas tales como: lleno, vacío, poco, mucho y conceptos de medidas. También, desarrollan el lenguaje, practican destrezas sociales y perfeccionan la coordinación motriz fina.
Recomendaciones:
Área de cocina (para niños más grandes)
Aquí los niños pueden preparar y comer sus propios productos. Las actividades no están diseñadas para enseñar a cocinar, y las recetas no requieren el uso de estufa u horno necesariamente. El propósito es promover conceptos de nutrición, salud, seguridad, lenguaje, matemáticas, ciencias y destrezas de interacción social, motriz fino, toma de decisiones y solución de problemas. No todos los programas cuentan con esta área ya que se necesita un espacio amplio y supervisión continua. Sin embargo, se recomienda hacer actividades de este tipo por lo menos una vez al mes.
No te preocupes si no tienes el espacio, puedes organizar las actividades de acuerdo al tema que estés dirigiendo. Arriésgate y verás que los niños disfrutaran de la experiencia. Recuerda que:
área de carpintería (opcional)
En esta área, los niños pueden disfrutar del ejercicio físico mientras desarrollan conceptos lógico–matemáticos y representan el mundo a través de sus construcciones. Es un lugar bastante activo y necesita de supervisión constante. Este centro no existe en todos los programas.
área de ciencia / estudios sociales / matemáticas / investigación
Esta área se puede denominar investigación y puede integrar las ciencias y los estudios sociales. La investigación es parte de la realidad y rutina de la niñez preescolar y kindergarten. Estos niños son científicos naturalmente. Las ciencias implican exploración, descubrir, auscultar, observar y encontrar. Según Feeney, Christensen y Moravcik (1996) la ciencia, al igual que el juego, es un proceso activo, dinámico, que involucra expresiones de pensamiento. Es de suma importancia que el educador desarrolle un conocimiento científico en los niños. ¿Cómo? Pues, al realizar actividades (por ejemplo, experimentos), tiene que dar espacio y tiempo para que los niños observen, hagan preguntas dirigidas a la observación y análisis, manipulen, experimenten y solucionen problemas. También debe dirigirlos a que hagan predicciones, conclusiones, entre otros. Las actividades no pueden ser complicadas, e inclusive en la rutina diaria pueden emerger eventos que le lleven a experimentar o analizar lo sucedido.
Recomendaciones:
Estudios Sociales
El propósito de los Estudios Sociales es ayudar a los niños a desarrollar las habilidades y destrezas para que puedan tomar decisiones atinadas, que sean buenos ciudadanos, respeten la diversidad cultural y vivan en armonía en una sociedad democrática.
Recomendaciones:
Matemáticas
En cuanto al área de matemáticas, si no tienes mucho espacio puedes integrarla a manipulativos. Lo importante es que brindes actividades y materiales para desarrollar el pensamiento lógico–matemático, destrezas de numeración, geometría, entre otros. Para la niñez preescolar y kindergarten, los materiales tienen que ser concretos. Provee muchos objetos, como tapas de envases, botones grandes o muñecos para contar. Una de las destrezas básicas para el desarrollo de las matemáticas es la correspondencia biunívoca (la relación de uno a uno). Esta es de las primeras que se deben trabajar.
Recomendaciones:
área de computadoras
El área de las computadoras es muy innovadora en nuestros tiempos. últimamente, ya la niñez tiene acceso a una en su hogar. No es obligatorio tener un área en los salones. Sin embargo, facilita el aprendizaje para algunos niños que ya manejan esta tecnología. Además, puede integrarse a todos los temas que el educador esté utilizando.
Recomendaciones:
Para conocer más acerca de las actividades y experiencias de aprendizaje apropiadas a cada una de las aéreas, puedes consultar el módulo de Currículo integrado.
Haz una marca de cotejo ( √ ) al indicador que cumples o al que no cumples
| Indicadores | Cumplo | No cumplo |
| 1. Los materiales y el equipo están accesibles a la altura de los niños. | ||
| 2. Se provee espacio para actividades individuales y grupales. | ||
| 3. Los materiales están en condiciones óptimas para su uso. | ||
4. Hay suficiente material en el exterior e interior del ambiente.
|
||
| 5. Los niños están siempre supervisados. | ||
| 6. Los espacios están diseñados según las áreas de aprendizaje. | ||
| 7. El material apoya el currículo, las metas y los objetivos. | ||
| 8. Se ofrecen experiencias en el exterior tales como: saltar, correr. | ||
| 9. El área exterior es segura y está protegida por barandas o verjas. | ||
| 10. El espacio exterior mide 75 pies cuadrados por cada niño. | ||
| 11. La caja de agua y arena está protegida para evitar accidentes. | ||
| 12. El espacio interior mide alrededor de 35 pies cuadrados por cada niño. | ||
| 13. Las facilidades cumplen con las leyes federales y estatales. | ||
| 14. Las facilidades se encuentran limpias, seguras y organizadas. |
El horario y las rutinas diarias son elementos esenciales en un currículo (se relacionan con el tiempo y las actividades que se llevan a cabo durante una sección). Cuando se planifica, se toman en consideración el desarrollo integral de la niñez, sus particularidades y necesidades. Esto permite que sea más agradable y que el día transcurra sin ninguna situación.
Una buena rutina tiene ciertas características:
La consistencia es una característica muy importante de las rutinas y el horario. Esto permite que exista una organización en el ambiente preescolar. Igualmente, ayuda a que los niños se sientan seguros, confiados y puedan predecir la secuencia de los eventos del día.
Consejos para una mejor planificación de las rutinas
Eres un educador de quince maternales y se acerca la hora de almuerzo. ¿Qué actividad de transición utilizas para prepararlos para la hora de comida?
Es esencial proveer un ambiente seguro y saludable. Un ambiente de calidad es aquel en el cual se previenen los accidentes, está preparado para cuando ocurren las emergencias y se educa a la niñez sobre las prácticas de salud y seguridad.
Los programas adscritos al Departamento de Salud y Recursos Humanos de los Estados Unidos proponen adoptar una visión abarcadora de la salud para la niñez, las familias y los miembros del personal de cada centro o escuela. NAEYC (1998) al igual que Shapiro, Kaufmann y Messenger (1995), indican que los programas deben incluir políticas para proteger y promover la salud de la niñez. Dichas prácticas de salubridad atenderán: el lavado de las manos, la supervisión de las áreas de juegos (tanto el interior como el exterior), el ofrecimiento de educación y orientación a los padres y las familias, y la discusión de aspectos de salud en los niños preescolares. Se enfatiza lo siguiente:
Los educadores tienen que proteger la salud de los niños. Este personal y los padres comparten esta responsabilidad. Quienes trabajen directamente con los niños, mantendrán un ambiente limpio y seguro, así como también evitarán riesgos, observarán diariamente las conductas de los niños y los problemas de salud para informar a la persona indicada, administrarán medicamentos de acuerdo a las políticas del programa y reglamentaciones (solamente a aquella persona que está capacitada y licenciada para hacerlo) y proveerán educación en salud a la niñez en las rutinas diarias. También informarán a las agencias pertinentes cualquier indicio de abuso y negligencia infantil.
Feeney, Christensen y Moravcik (1996) coinciden con lo antes expuesto y añaden que un buen programa para la niñez debe ser física y psicológicamente seguro. Puesto que un ambiente preescolar cuenta con una serie de equipos y materiales, el educador tiene que supervisar a los niños en todo momento. Es su responsabilidad minimizar los peligros potenciales que puedan ocurrir.
Política de salud
Todo programa que sirve a la niñez preescolar debe regirse por una serie de políticas, procesos o reglamentos que aseguren el bienestar de estos. Dichos reglamentos son necesarios para mantener la seguridad, la salud y la nutrición de todos los niños. Estas reglas deben ser revisadas y atemperadas según las últimas investigaciones y recomendaciones de los especialistas, más deben responder al programa.
Consejos para escribir las políticas
Responsabilidad del personal
Las políticas protegen y promueven la salud de la niñez. Mediante estos reglamentos, se asegura que el ambiente es saludable y que cuenta con prácticas de prevención. Por tanto, es responsabilidad del director, los educadores, los padres y los niños conocer la importancia de las mismas. Es imperativo que el educador las conozca para que las ejecute eficientemente en el ambiente de trabajo.
Tópicos que deben incluir las políticas de salud
Expedientes de los niños
Expedientes del educador
Políticas para prevención de daños o lesiones
Evacuación
Manejo de enfermedades transmisibles
Procesos para el control de infecciones
Procesos para administrar medicamentos
Abuso y maltrato
Transportación
Preparación y manejo de alimentos
Salud dental
Todos los programas que trabajen para la niñez temprana deben tener un reglamento en el cual se esboce todos los procesos y protocolos a seguir ante cualquier situación. Las familias deben tener conocimiento en torno a estos.
Haz una marca de cotejo (√) al indicador que cumples o al que no cumples
| Indicadores | Cumplo | No cumplo |
| 1. El programa tiene un expediente de salud de cada niño, que contiene: inmunizaciones, plan médico, exámenes médicos, información de la familia, historial médico, historial nutricional, etc. | ||
| 2. El programa cumple con los requisitos de primeros auxilios del maestro. | ||
| 3. El programa cumple con los procesos de salud y seguridad. | ||
| 4. El personal provee información a las familias sobre los aspectos de salud del niño ocurridos en el salón. | ||
| 5. El personal cumple con el proceso de lavado de manos. | ||
| 6. El programa cuenta con un personal capacitado para administrar medicamentos. | ||
| 7. El programa higieniza los materiales. | ||
| 8. El programa provee una nutrición adecuada. | ||
| 9. El programa mantiene las áreas limpias e higienizadas. |
Las relaciones interpersonales son importantes en el contexto del aprendizaje. Desde que nacen, los vínculos entre los infantes y los adultos se reconocen como uno de los factores determinantes o críticos para el desarrollo socioemocional, lingüístico y cognoscitivo. Este ambiente de aprendizaje capacita al niño para construir a través de las interacciones con adultos y otros pares (NAEYC, 1998).
¿Cómo describes la niñez de edad temprana? Desde recién nacidos, los niños son constructores activos de su conocimiento. Estos, a la vez, inician y regulan sus propias actividades e interacciones con sus pares, quienes son agentes importantes de socialización y proveen oportunidades para aprender mediante el juego y la invención de formas de interacción (Bredekamp & Copple, 1997).
¿Cómo debe propiciar el educador las relaciones interpersonales positivas en el salón?
A través de las interacciones, los niños desarrollan empatía hacia los demás, incluyendo el educador. Además, ayuda a que la niñez entienda y comprenda los sentimientos de sus pares. Para más información sobre este tema puedes consultar el módulo Relaciones reciprocas entre la escuela, la familia y la comunidad.
¿Cómo fomentas la independencia en tu comunidad de aprendizaje? Si dentro de tus respuestas, está que los niños realizan tareas por sí mismos, sin intervención de un adulto, tienes una meta clara y precisa de fomentar la independencia a temprana edad.
Imagínate a un infante gateando o dando los primeros pasos, explorando y descubriendo su entorno y demostrando mucha seguridad al hacerlo. Puedes estar seguro que haz fomentado que ese individuo demuestre hacer las cosas por sí mismo, con poca o sin intervención de tu parte. Con los maternales, en ocasiones, los adultos queremos hacerlo todo por ellos, subestimando su capacidad. Hay que observar las señales que nos dan, mayormente cuando lo expresan, por ejemplo, “¡Yo solito!”, “¡Quiero yo!”. Debemos respetar su espacio e interés de actuar por sí solo durante la rutina; por ejemplo: quitarse los zapatos, cepillarse los dientes, manejar objetos, recoger el área de juego y otras actividades.
Con los preescolares y los niños de kindergarten, es importante encaminarlos a hacer su propia elección de las tareas que les interesen. Esta oportunidad para tomar decisiones estimula el aprendizaje sobre la responsabilidad y aumenta su independencia de selección. Un ejemplo de esto es cuando escogen las áreas en las que quieren participar. Esto ayuda a los niños a ser independientes y responsables de sus actos.
¿Qué puedo utilizar para desarrollar independencia en mi salón? Permítele que:
Este tipo de independencia ayuda a que el niño resuelva más conflictos sobre materiales, espacios sin la intervención del adulto. Pero lo más importante es que aprendan a hacer la diferencia en el salón.
¡Estamos pintando un mural! ¡Carlos, Valeria y yo pintamos! ¡Ven, Karla, a construir con bloques! Estas son algunas expresiones que nuestros niños pueden decir cuando la experiencia de trabajar en equipo se fomentan constantemente en el salón.
¿Cómo tú logras fomentar esta experiencia social de manera efectiva? Recuerda que, desde temprana edad, las relaciones interpersonales se desarrollan a través del juego y de actividades que sean de interés para los niños (Bredekamp & Copple, 1997). La experiencia de interactuar con otros les permite descubrir los puntos de vistas de los demás. Los pares comienzan a ser agentes de socialización y proveen oportunidades para trabajar en equipo e inventar interacciones en el proceso de aprendizaje.
El educador debe utilizar estrategias que ayuden a construir el sentido de grupo para lograr, así, el sentido de comunidad. Para lograr que trabajen en equipo, desde infantes pueden crear un mural con su cuerpo para decorar la entrada del salón. En el caso de los maternales, puedes crear esculturas o un mural utilizando diferentes materiales. Para preescolares y niños de kindergarten pueden crear un libro del que ellos mismos sean autores e ilustradores. También pueden hacer postales para regalar a una persona especial. Prepara actividades que sean pertinentes y de interés para lograr un trabajo en equipo efectivo. Otras actividades que puedes realizar son:
La autorregulación es un aprendizaje voluntario e interno en el cual los niños, primero, construyen el concepto de sí mismos y observan, se evalúan y aprenden a regular su conducta. Esto es parte integral del crecimiento y desarrollo de la niñez. También es esencial para el orden social y moral.
El educador es responsable de entender el desarrollo de cada individuo y de ayudarle a ser responsable de controlarse, para así adquirir diferentes destrezas cognitivas de autocontrol. A temprana edad, los niños necesitan que el educador los apoye a internalizar sus acciones, por lo cual la comunicación que haya entre estos es vital para lograr dicha autorregulación. El educador facilita que los principiantes resuelvan sus problemas a través de la observación, los avisos y la ayuda sólo cuando sea necesario. Es por esto que debe estar alerta a las señales o eventos traumáticos y de tensión para minimizar los niveles de estrés y ayudarles a regularse (NAEYC, 1998).
La niñez no nace “autorregulada”. Ese proceso comienza alrededor de los dos años y continúa durante su desarrollo. Cada individuo es capaz de autocontrolarse. A medida que crece, sus esquemas cognitivos, perceptuales y lingüísticos van desarrollándose y puede comprender situaciones desde otras perspectivas, dando acceso a un mejor manejo de la conducta. Por ejemplo, los infantes no son capaces de autocontrolarse, pues los movimientos en los primeros meses son reflejos. Más adelante, van desarrollando esta conducta intrínseca. Los maternales aprenden a usar el baño con el apoyo del educador. En el caso de los preescolares y los niños de kindergarten, estos aprenden a esperar su turno a través de una variedad de actividades de aprendizaje.
La niñez demuestra autocontrol cuando:
El papel del educador en la edad temprana es de suma importancia ya que tiene la responsabilidad de organizar el espacio del ambiente educativo. Además, permite las relaciones interpersonales a través de actividades en una atmósfera positiva y estable para la niñez. éste debe ayudar a la niñez a integrarse y a participar de las interacciones, tanto con el educador, como sus pares. También debe proveer tiempo para que los niños dialoguen sobre sus situaciones, o escuchen y ofrezcan soluciones a las situaciones presentadas. Esto permite que valoren y respeten las diferencias individuales y culturales.
Según las investigaciones sobre el neurodesarrollo, el cerebro es de naturaleza social. Desde que nacemos, las relaciones emocionales son esenciales para las conexiones de unas neuronas con otras (sinapsis). Según Jensen (1998), el educador tiene la responsabilidad de fomentar experiencias positivas en los diferentes ambientes donde se relacionan e interactúan los niños, por lo cual es importante que éste promueva las destrezas emocionales en la escuela, del tal forma que todos sus alumnos puedan tener un buen desarrollo de su autoestima, tengan una imagen positiva de sí mismos, adquieran sentimientos de empatía y de cooperación entre compañeros.
El desarrollo neurológico se forma según sea el ambiente social. A temprana edad, las funciones del cerebro están muy relacionadas con la empatía, el apego y la autorregulación. Las relaciones interpersonales entre el educador y los niños se deben crear en un contexto afectivo, de respeto y seguridad. El tacto y el habla son factores fundamentales en este proceso: la niñez crece cuando sus pares y sus educadores los abrazan y acarician. Este amor constante alimenta el cerebro con experiencias positivas.
El educador debe ser un observador activo del juego y de todas las actividades de aprendizaje de la niñez en todas las etapas de su desarrollo.
Haz una marca de cotejo (√) en aquellas opciones que realizas y emite algunos comentarios.
| Marca | Cuan observador soy … | Comentarios |
| ¿Identificas cuando el niño necesita ayuda para resolver algún problema con sus pares? | ||
| ¿Fomentas relaciones interpersonales positivas tomando en cuenta el nivel de comportamiento prosocial de la niñez? | ||
| ¿Reconoces cuando una intervención puede convertirse en una interrupción? | ||
| ¿Desarrollas situaciones de juego para fomentar el desarrollo? | ||
| ¿Observas acciones y conductas de la niñez? ¿Brindas atención a situaciones conflictivas? | ||
| ¿Presentas sugerencias y realizas intervenciones en favor de la dinámica? |
Funciones del educador (Bredekamp & Copple, 1997):
¿Cómo propicias las relaciones interpersonales positivas en tu salón? ¿Qué estrategias utilizas para lograr el sentido de comunidad? ¿Cómo ayudas a la niñez a autocontrolarse en situaciones difíciles?
Es natural que un niño sienta coraje o frustración durante un juego. Tú puedes aceptar sus sentimientos pero no necesariamente sus acciones. Desde el nacimiento, los infantes demuestran diversas expresiones emocionales; algunas de ellas son meramente reflejos, como la sonrisa. Según van creciendo, sus sentimientos adquieren variedad y lo expresan de diversas formas. La sonrisa y la risa son parte de su repertorio, como también el coraje, la molestia, las rabietas y la tristeza. Estas últimas pueden ser por separación, dolor, miedo, ansiedad, hambre o sueño.
El educador que trabaja con la niñez temprana previene e interviene en situaciones de conflictos que pueden surgir durante las actividades de aprendizaje, como lo es el juego activo. A esta edad, se ayuda a expresar con palabras los sentimientos y pensamientos. Esto significa que el educador reconoce los sentimientos del niño y lo ayuda a manejar la situación de manera positiva. Siempre debe usarse un tono de voz suave durante la situación conflictiva. De esta forma, se proyecta calma y, al dirigirse con ternura hacia el niño, se fomenta que éste verbalice sus sentimientos.
Algunas conductas no aceptadas pudieran ser: agredir, patear, morder, empujar o dañar materiales. Expresar sus sentimientos ayuda a eliminar tensión, pero el educador tiene que ayudar a los niños a canalizar sus sentimientos hablándoles sobre el efecto de sus actos y guiándoles en sus juegos. También debe proveerles actividades en las cuales se hablen de los sentimientos para que puedan identificar sus emociones.
Le diste un golpe a tu amigo y le duele. Necesitas calmar tu coraje: respira hondo y vamos a dialogar sobre lo que ocurrió. ¿A ti te gustaría que Carlos te diera un golpe? ¿Verdad que no? A Carlos le dolió y está triste. Los amigos se respetan, y las manos son para jugar y trabajar. Si algo te molesta, usa las palabras para decir lo que te gusta y lo que no te gusta.
Cuando la niñez es capaz de pensar sobre lo que siente, puede tener más control sobre la emoción, puede alejarse del conflicto e ir a otras áreas a calmarse o buscar ayuda del educador. Si la frustración es con un juguete, asístelo para que tú, como facilitador, le ayudes a tener mejor interés en lograr las cosas al utilizar por sí sólo el material. Por ejemplo: colocar las piezas de un rompecabezas, actividades de ensartar, enhebrar y hasta abrir la tapa de algún envase.
Las investigaciones sobre el neurodesarrollo nos dicen que (Jensen, 1998):
Todo educador debe ayudar a sus niños a desarrollar destrezas emocionales para que puedan manejar mejor sus sentimientos y frustraciones en su ambiente de aprendizaje.
Marina y Karla tienen cuatro años y ambas son muy amigas. Marina le enseña a su amiga la lupa que encontró en el área de investigación. Karla le arrebata la lupa sin decirle nada. Marina comienza a llorar y va tras la lupa. Ambas forcejean para tener la lupa.
¿Se podía prevenir esta situación? Explica. ¿Cómo realizaría la intervención en esta situación?
Es de gran importancia que tanto los padres como los educadores compartan el conocimiento que tienen de los niños para que ambos puedan entender el contexto de desarrollo y aprendizaje. Las relaciones recíprocas entre el educador y los padres se debe dar con mutuo respeto, cooperación y compartiendo responsabilidades y metas.
En la niñez temprana, la colaboración de los padres es imprescindible. Para mantenerlos como colaboradores en la comunidad, es necesaria la comunicación frecuente. Es saludable que participen en las decisiones del cuidado y educación de su niño, observando y compartiendo ideas.
Una manera de lograr que los padres participen de los procesos educativos es por medio de la planificación y evaluación de su niño. El educador tiene, a su vez, la responsabilidad de educar a los padres sobre el desarrollo y el aprendizaje de sus hijos. Existen diversas maneras de comunicarse entre ellos y así tener una respuesta efectiva: llamadas telefónicas, cartas, reuniones, correos electrónicos, diálogo en las mañanas o tardes, tablón de edictos, boletines, entre otros. Algunas actividades que puedes realizar con los padres para que se integren a tu comunidad de aprendizaje son:
Lo esencial es mantener una comunicación efectiva y constante con los padres y darles la experiencia de participar y formar parte de la comunidad de aprendizaje de su hijo.
| Pregunta | Evaluación | Comentarios |
| ¿Cuán efectiva es la comunicación con los padres? | (1) (2) (3) | |
| ¿Cuánta participación tienen los padres en tu centro? | (1) (2) (3) | |
| ¿Demuestran los padres interés por participar en actividades de su hijo? | (1) (2) (3) | |
| ¿Planificas actividades integrando a los padres? | (1) (2) (3) | |
| ¿Realizas actividades para educar a los padres sobre el desarrollo de su hijo? | (1) (2) (3) | |
| ¿Tomas en consideración las inquietudes y preocupaciones de los padres para ayudarles en la educación de su hijo? | (1) (2) (3) |
Leyenda: (1) Mucha (2) Poca (3) Nada
Cada ser humano es diferente; su desarrollo es único e individual. Todos tenemos unas habilidades o inteligencias diversas. Por eso, quizás, no todos somos ágiles con los números o para hablar frente al público. Observar y descubrir cómo es cada niño es una de las metas principales de un buen educador. Al igual que observamos y respetamos a la niñez típica, así tenemos que hacer con la que tiene algún tipo de impedimento.
Un ambiente inclusivo significa que ese niño especial se integrará con otros niños típicos, de forma que se beneficie, de igual manera, de las actividades diarias, principalmente del juego. La meta de los programas de intervención temprana y de educación es desarrollar competencia social en los niños con necesidades especiales. Parte de la efectividad radica en los educadores y cómo éstos interactúan e influyen en el juego de estos niños, para que estas experiencias propendan en un progreso de su desarrollo.
Como mandato de las leyes federales, es nuestra responsabilidad brindar un ambiente lo menos restrictivo a la niñez que presenta algún tipo de impedimento. Por ello, el educador debe conocer las posibles condiciones que pueda tener en su población, como, por ejemplo, impedimentos físicos: visuales, auditivos o motrices. También podría tener niños con retraso en el desarrollo: lenguaje, cognitivo (retardación mental). Otras condiciones relacionadas al desarrollo son el autismo y el Desorden Pervasivo de la Conducta (PPD, por sus siglas en inglés), o niños que, por razones biológicas, sociales o de salud, son considerados de alto riesgo.
El ambiente educativo tiene que proveer materiales y facilidades a tenor con las necesidades de cada alumno. Esto no es imposible, pues mucho del equipo y materiales que tenemos en nuestros salones son fáciles de adaptar para la población de niños con impedimentos, aunque, en algunos casos, esto represente un reto para los educadores. Por ejemplo, en el caso de niños con impedimentos motrices -como perlesía cerebral o espina bífida-, que utilizan silla de ruedas o algún sistema de apoyo, es importante que se provea las rampas y el espacio físico para que puedan tener fácil acceso, tanto al ambiente interior, como al exterior. Esto es un mandato establecido por la ley IDEA. Este sistema de apoyo le brindará la independencia y la competencia a estos niños para realizar solos las tareas de la rutina diaria. En cuanto al equipo de patio, el 50 por ciento de las rampas, deslizaderas o paneles de juego tienen que estar aptos a la población con necesidades especiales.
En el caso de niños con impedimentos audiológicos, el retraso suele ser significativo en el lenguaje, lo cual se refleja en menos interés por el juego dramático o imaginativo que los pares oyentes. Puede fomentarse la interacción social con pares si el maestro conoce el lenguaje de señas o si se le brinda información a los pares del niño de cómo comunicarse (por ejemplo, que el niño sordo lee los labios). Las investigaciones (Parten, 1932, en Frost, Wortham, Reifel, 2001) indican que, en ambientes inclusivos, la niñez con impedimentos audiológicos ejercita más el juego dramático en forma sofisticada que otros niños sordos al estar en salones contenidos. Los materiales que tienes para la niñez típica también pueden ser utilizados por los niños sordos. Es importante integrarlos en las actividades de juego espontáneo, pues su juego tiende a ser simple y aislado de la población típica (Frost, Wortham, Reifel, 2001).
Cuando hay niños con impedimentos visuales, las adaptaciones dependen del nivel de la condición. Si tienes niños con condiciones leves y que utilizan espejuelos correctores, puedes hacer adaptaciones al material, como, por ejemplo, escribir los letreros o rótulos con una letra más grande. Así ayudas a su integración y que se sientan aceptados por sus pares. Si la condición es severa, puedes proveer materiales utilizando el lenguaje de Braille. Es importante que la niñez con impedimentos visuales se integre, pues su juego tiende a ser solitario, de poca interacción con pares y poco imitativo. Se deben proveer juguetes que fomenten el juego dramático, como las muñecas, los carritos en bloques, entre otros. El educador tiene que brindar más tiempo y espacio a estos niños a que se adapten y adquieran destrezas del ambiente de juego, en lo cual la participación de los educadores es crucial.
Para los niños con retraso en el desarrollo (lenguaje, cognitivo) es importante que reciban experiencias estimulantes. Es esencial que, luego del proceso de evaluación, reciban el tratamiento adecuado, que puede incluir terapias de habla y lenguaje.
Un ambiente lingüísticamente enriquecido es vital no solo a la niñez sin impedimentos sino al la inclusiva también. Este es un ambiente en el cual los educadores utilizan el lenguaje de forma significativa y pertinente, donde se canta, se baila, se formulan preguntas abiertas y objetos concretos el desarrollo de conceptos. El uso de canciones con gestos faciales o corporales es de gran ayuda para los niños que no pueden pronunciar una frase o una palabra completa. Participar de la canción al igual que los otros pares enriquece la autoestima de los niños con retraso en el lenguaje. Otra estrategia para estos niños es el modelaje, que también ayuda a aquellos con retraso en su desarrollo cognitivo. El educador tiene que enseñarle a imitar, dependiendo del nivel de cada alumno. A veces, hay que enseñarles a imitar roles o papeles de lo simple a lo complejo, como puede ser arrullar a un bebé o preparar comida.
A Ana que le quitaron la sartén que estaba usando en la estufa. Como tiene retraso en el lenguaje, su amiguita no la entiende y se niega a devolverle el utensilio. La educadora observa e interviene para anticipar una situación conflictiva en el juego. Le modela a Ana cómo pedir las cosas en forma simple. Ana la imita y obtiene el resultado esperado.
Estos niños progresarán poco a poco y en la medida que sean estimulados tanto en el hogar como en la escuela. Es vital que todas las personas y servicios involucrados sean cónsonos al brindar sus respectivos servicios.
En el caso de niños considerados como de alto riesgo, sea por causas biológicas o ambientales, la meta es evitar el posible desarrollo de alguna condición o impedimento. Los programas de Intervención Temprana tienen la mayor responsabilidad al brindar un tratamiento desde edad bien temprana. Muchas veces, el retraso se manifiesta en el desarrollo sensorio–motriz, o en el juego social. Este último se utiliza como estrategia en el proceso de diagnóstico y evaluación. Aquellos niños a los cuales se observa que su juego imaginativo o social es limitado en comparación a la norma de su edad pueden ser considerados de alto riesgo, ya que podrían desarrollar autismo o PPD en el futuro. Esta condición frecuentemente recibe un diagnostico a partir de la preescolaridad, pero en los primeros años, y gracias a la Intervención Temprana, se puede minimizar la condición.
Para niños de alto riesgo, las experiencias sensoriales pueden ser estresantes. Por ello, el educador puede utilizar estrategias de aproximación e ir exponiéndolos, poco a poco, a diversas experiencias, en este caso, sensoriales. El juego con los niños típicos es la vía para integrarlos eficazmente. La función del educador es vital para conseguir que los niños desarrollen destrezas de juego representativo y social. Para estos casos, los materiales y el equipo son similares a los que hemos presentado en el módulo; sólo que el educador debe analizar poco a poco como estos influyen en el desarrollo del niño autista. Por ejemplo, en el área de la casita o juego dramático, puedes tener una vajilla con pocas piezas, de forma que facilites el juego.
Lo importante es que tú, educador, conozcas cada particularidad del desarrollo. Y recuerda que, para la niñez atípica, la integración con sus pares a través de un ambiente de juego es esencial y necesaria.
Para más información sobre este tema, puede consultar el módulo Atendiendo la diversidad dentro de un ambiente inclusivo.
Haz una marca de cotejo (√) al indicador que cumples o a la que no cumples.
| Indicadores | Cumplo | No cumplo |
| 1. Observo y anoto las particularidades de cada niño. | ||
| 2. Brindo materiales de juego para los niños con necesidades especiales. | ||
| 3. Mi ambiente está libre de estructuras que limiten el movimiento del equipo de apoyo. | ||
| 4. Inicio la actividad de juego con entusiasmo y capturo la atención de los niños. | ||
| 5. Utilizo refuerzo positivo diariamente. | ||
| 6. Utilizo gestos corporales al unísono con el lenguaje. | ||
| 7. Muestro flexibilidad al realizar las actividades de juego. | ||
| 8. Utilizo modelaje durante el juego. | ||
| 9. Preparo el ambiente de juego a tono con las particularidades de cada niño. |
| ¿Qué conozco de la niñez temprana? | Sí | No | Justifica tu respuesta. Explica. |
| 1. ¿Son importantes las particularidades, estilos e intereses de la niñez durante su desarrollo? | |||
| 2. ¿Tiene el cerebro un rol importante en el desarrollo del niño? | |||
| 3. ¿Aprendemos todos de la misma forma? | |||
| 4. ¿Trato a todos los niños por igual? | |||
| 5. ¿Nacen los niños con autocontrol? | |||
| 6. ¿Desarrolla la niñez su independencia con intervención del educador? | |||
| 7. ¿Puedo aceptar las acciones de frustración? | |||
| 8. ¿Debe ser pasivo el aprendizaje de los niños? | |||
| 9. ¿Deben estar organizados de la misma manera el ambiente de infantes, maternales, preescolares y kindergarten? | |||
| 10. ¿Son iguales los materiales en los diversos ambientes? | |||
| 11. ¿Son imprescindibles todas las áreas o centros? | |||
| 12. ¿Es importante el espacio en un ambiente de aprendizaje? | |||
| 13. ¿Puedo aceptar un niño enfermo en mi salón? | |||
| 14. ¿La nutrición no tiene impacto en la niñez temprana? | |||
| 15. ¿Deben los padres participar de las decisiones y los procesos educativos de su niño y niña? |
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National Resource Center for Health and Safety in Child Care
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Zero to Three
http://www.zerotothree.org
| Edad (meses) | Altura de las sillas | Altura de las mesas | Tamaño de las mesas |
| 6–18 | 5.5”’ | 12’” | 12’” |
| 9–24 | 6.5’” | 14”” | 24’’x36” |
| 18–36 | 8” | 16”” | 24”x36” ó 30”x 60” |
Recuerda que, por seguridad, los materiales no deben medir menos de pulgada y media de diámetro.
En todo programa debe existir material profesional para el educador (ver las referencias)
Es importante proveer una variedad de libros de diferentes géneros literarios para que el rincón de lectura sea estimulante a las particularidades de la niñez. Puedes colocar los libros en distintas áreas del salón, no necesariamente tienen que estar todos en el área de lectura.
Libros tradicionales o folklóricos
Todos crecimos conociendo algún cuento tradicional. Este género invita a la imaginación y al disfrute de los niños pequeños. Es importante que se incluya diversos cuentos, como “Los tres cerditos”, “Ricitos de Oro” y “Los tres osos”, “Blanca Nieves”, “Cenicienta”, entre otros. Hay una gran variedad de versiones de estas narraciones, entre las que podemos mencionar “Los tres lobitos y el cochinito feroz”. Además de que la niñez preescolar y primaria las disfruta, permiten que los niños entiendan que existen diferentes puntos de vista en el cuento.
Libros de ilustraciones o láminas
Este género literario provee una gran variedad de libros. Para los infantes (nacimiento al primer año), maternales (uno a tres años) y preescolares (tres a cinco años) son idóneos, ya que pueden crear la historia. Los libros de láminas tienen poco o ningún texto; lo más importante es la ilustración. En este género, existen muchos libros de conceptos, como juguetes, medios de transportación o animales. Otra clasificación son los alfabéticos, que presentan las letras del alfabeto. También están los numéricos, que, como sugiere su nombre, presenta los números. Esta clase de libros pretenden relacionar a la niñez con sus respectivos temas.
Libros de literatura puertorriqueña
Para los infantes, los libros de nanas son su mayor deleite. Puerto Rico tiene una gran riqueza en libros de nanas, entre los que cabe mencionar a las autoras Esther Feliciano Mendoza e Isabelita Freire. En el caso particular de los infantes que todavía no se sientan, estas nanas fomentan el disfrute y el apego a la persona que los cuida (madre, padre, educador). Además de estos, el género de la poesía está bien representado por autores puertorriqueños (la poesía es un género que, muchas veces, dejamos a un lado para la niñez preescolar y primaria porque nos enfocamos en que el niño necesariamente tiene que entender o analizar el poema, olvidándonos que la poesía es imaginación y musicalidad). A los niños les encantan las rimas, los juegos para los dedos, los trabalenguas y las adivinanzas, pues la musicalidad les fascina. La repetición y la rima de los trabalenguas es de mucho agrado, especialmente de los preescolares. En esta categoría se distinguen autoras puertorriqueñas como Isabelita Freire, Georgina Lázaro, Esther Feliciano Mendoza, Carmelina Vizcarrondo entre otros.
Ficción realista
Este género consiste de cuentos en que la trama puede ocurrir en la vida real. Algunos ejemplos puede ser “El día que naciste”. Los cuentos de ficción realista agradan mucho a los preescolares y los de kindergarten, pues son historias que les pueden suceder a ellos y se pueden identificar con los personajes.
Libros de ficción o fantasía
Existe una gran variedad de cuentos que fomentan la fantasía. Lo importante es hacer una buena selección según las particularidades de la niñez. Por ejemplo, para los maternales y preescolares, la trama tiene que ser pertinente a su realidad: tiene que ser simple, no puede tener mucho texto por página, y si tienen repetición y secuencia, mejor. Para niños de kindergarten, la trama puede ser más compleja, de acuerdo a sus intereses. Podemos menciona en esta categoría a autores como Eric Carle, Leo Leoni y Tomi de Paola.
Libros de fábulas y leyendas
Este género es de los favoritos para niños de primaria. Existe una gran variedad de libros de fábulas y leyendas de Puerto Rico y Latinoamérica. Para los niños, es como entrar al mundo de la imaginación y la fantasía, pues, en el caso de las leyendas, son historias contadas a través de diferentes generaciones.
Biografía
Este género literario ha cobrado auge en los últimos tiempos. Ya existen muchísimas biografías de personajes importantes, como deportistas (Roberto Clemente, Michael Jordan), personalidades históricas (Martin Luther King), entre otros. Para los niños de kindergarten, este género puede resultar de gran interés. Al comprar libros de este género, hay que asegurarse de que la información sea verídica.
Libros informativos
Estos libros brindan información sobre diferentes temas que a los niños les encantan, como animales de la selva, el bosque, el desierto, entre otros. Este tipo de libro es bueno para que los pequeños entiendan que no todos los libros son de cuentos. Para los más grandes, este género fomenta el interés por aprender diferentes cosas. Hoy en día muchos de estos libros de información vienen ilustraciones reales.
Características de libros según las edades
En general, los libros de “peek–a–boo” son idóneos para todas las edades, pues fomentan el juego, una actividad importantísima para el desarrollo en estas edades. Otra característica de un buen libro es que incluya repetición, secuencia y musicalidad.
Construye un ambiente interior y exterior para _______, puedes seleccionar uno entre las siguientes edades:
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ALCANZA es una iniciativa auspiciada por la Fundación ángel Ramos (FAR) y el Centro de Investigaciones Educativas (CIE) de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico. La misma está dirigida a fomentar la calidad de la educación en la niñez temprana. Además, tiene como meta implementar y divulgar un programa de desarrollo profesional que sea consistente con las Prácticas Apropiadas establecidas por la National Association for the Education of Young Children (NAEYC).
El Centro de Investigaciones Educativas (CIE) es una unidad donde convergen investigadores interesados en realizar estudios que permitan buscar alternativas, documentar y evaluar programas, crear proyectos innovadores y generar nuevos conocimientos. De esta manera, contribuye al mejoramiento de las prácticas educativas que redundan en una educación de calidad para todos los miembros de la comunidad educativa. El CIE viabiliza la divulgación y difusión de los hallazgos de las investigaciones, con el fin de promover el intercambio de ideas, la reflexión, el análisis y la aplicación del conocimiento que se genera.
Mari Lourdes Mendoza
Isamar Rosado
Yanitza Lebrón
Mendoza, Mari Lourdes. (2008). Comunidad de aprendizaje: ambientes para explorar, crear y vivir. San Juan, PR: Centro de Investigaciones Educativas, Universidad de Puerto Rico. Recuperado el _______________________ (fecha cuando accedió el material) de http://alcanza.uprrp.edu/modulo2
Ambiente, aprendizaje, centro de aprendizaje, comunidad, conducta, currículo, desarrollo, espacio, experiencias, familia, materiales, padres, rutinas, seguridad
© Todo el material escrito, videos y demás material audiovisual aquí presente esta licenciados a tráves de la licencia abierta Creative Commons Attribution–Noncommercial 3.0 Puerto Rico License. El material aquí dispuesto pertenece al Centro de Investigaciones Educativas (CIE) de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico con el auspicio de la Fundación Ángel Ramos.